La Universitat de les Illes Balears y la Fundació Registral firmaron el pasado lunes, 5 de octubre, la Càtedra de Dret Registral UIB-Fundació Registral. La nueva cátedra abre una vía para investigar y generar conocimiento en ámbitos vinculados a la realidad social y económica, como la vivienda, el urbanismo y el régimen jurídico de la propiedad inmobiliaria. Además, permitirá acercar la universidad a los profesionales que trabajan diariamente con estas cuestiones y crear nuevas oportunidades de formación y reconocimiento para los estudiantes de Derecho.
Aina Salom es la directora de la cátedra y explica que uno de los propósitos es reunir a académicos, jueces, notarios, registradores y abogados, «de las reflexiones conjuntas surgen mejores diagnósticos compartidos y propuestas de reforma mucho más solidas que las que puede elaborar un único colectivo».
Asimismo, la Càtedra de Dret Registral UIB-Fundació Registral nace con el objetivo de promover la formación, la investigación y la divulgación en diferentes ámbitos jurídicos. Salom remarca que «nos gustaría que lo que se haga en la cátedra se pueda traducir en mejoras legislativas y fomentar un desarrollo de la práctica del derecho que dé tranquilidad a la gente, puesto que esto es lo que da sentido a la profesión de jurista y registrador». Jesús Sieira, decano de los Registradores de Propiedad y Mercantiles de las Illes Balears, afirma que «la cátedra busca ser un lugar de encuentro y debate para la creación de conocimiento jurídico, además de un espacio de intercambio de experiencias que permita buscar soluciones reales a los problemas existentes».
"La cátedra nace con vocación de permanencia», Jesús Sieira, decano Registradors
Entre sus principales líneas de actuación se encuentran el derecho registral y el derecho privado; el derecho inmobiliario, hipotecario y societario; el régimen jurídico de la propiedad inmobiliaria; la organización de jornadas, congresos y seminarios; la creación de espacios de encuentro entre académicos y operadores jurídicos; la promoción de proyectos de investigación, estudios y publicaciones; y la participación en actividades docentes, cursos de especialización y formación permanente. Además, la cátedra contempla la entrega de premios, ayudas y reconocimientos destinados a impulsar el talento del alumnado.
"La universidad aporta estudios científicos de gran nivel» Aina Salom, directora de la cátedra
Salom admite que «queremos que la cátedra sea un espacio al que lleguen los problemas que los profesionales se encuentran cada día. La vivienda será, sin duda, uno de los ejes principales, porque es una preocupación compartida por toda la sociedad y porque el derecho puede aportar seguridad, claridad y confianza. Aunque también nos interesan cuestiones más cotidianas». Y añade que «los premios a TFG, TFM y tesis doctorales sirven para detectar talento y darle un primer reconocimiento. Me gustaría que de aquí salieran investigadores y también futuros registradores, notarios o abogados especializados. Las Islas necesitan juristas que conozcan a fondo el derecho inmobiliario con sus particularidades». Sieira recalca que «esta colaboración se manifiesta en la participación en la actividad docente de la universidad, pero también porque los estudiantes universitarios son la cantera de los futuros registradores».
Finalmente, Sieria concluye que «la cátedra nace con vocación de permanencia y continuidad y, consecuentemente, el desarrollo de actividades, cursos y seminarios durante muchos años será una muestra clara del valor añadido que aporta a la universidad, a los operadores jurídicos y a la sociedad balear». Salom añade que «la universidad aporta estudios científicos de gran nivel, visión de conjunto y capacidad crítica. La práctica, en cambio, nos aporta los problemas reales. El buen derecho es aquel que se traduce en confianza y da tranquilidad a la gente, y esto da sentido a la profesión».