Nieto del histórico diseñador Nino Cerruti, conoce Ibiza desde la infancia y hoy la sitúa en el centro de su estrategia de crecimiento en la música urbana. Recién nombrado director del Reggaeton Beach Festival Mallorca, asume el reto con una idea clara: «Quiero desarrollarlo de la manera correcta, cortando con el pasado pero manteniendo su identidad».
- Cerruti es un nombre con mucho peso y tradición en el sector de la moda italiana…
- Es verdad. Mis orígenes familiares proceden de Casa Cerruti. Mi abuelo fue Nino Cerruti, uno de los grandes diseñadores históricos de la moda italiana. Curiosamente fue el descubridor de Giorgio Armani como diseñador, mucho antes de que creara su propia marca.
Desde su fallecimiento, en 2022, he empezado a diversificar nuestras inversiones, combinando moda y eventos. Intento trasladar esa visión internacional al mundo de la música que me apasiona. Por ello hemos entrado en la propiedad del Reggaeton Beach Festival, la marca más importante de música urbana en España. Ahora tenemos el reto de hacerla crecer a nivel internacional..
- Usted es italiano pero tiene una estrecha relación con Baleares…
- Ibiza siempre ha estado muy presente en mi vida. Es una isla que conozco desde pequeño, donde pasaba entonces los veranos con mi familia. Más tarde me instalé en Mallorca, ya en 2019, primero en Alaró y después en Inca. Ahora vivo muy feliz en Puigpunyent. En todo caso debo decir que Ibiza tiene un papel especial que no tiene ningún otro rincón del mundo: es un punto de referencia global para la música y el ocio.
- ¿Qué supone asumir la dirección de un macrofestival como RBF?
Llevo años vinculado a la música de una manera u otra, especialmente en Ibiza, con fiestas históricas. Soy financiero y mi profesión son los números, pero mi auténtica pasión es la música. Asumir ahora la dirección del RBF supone un reto y una responsabilidad enorme. Aspiramos a dar más solidez al proyecto y hacerlo crecer pero manteniendo su esencia y la identidad que lo ha caracterizado desde sus inicios. Hay que tener en cuenta que RBF es más que un festival. Es una experiencia incluso familiar y debemos dar respuesta a esta demanda. Hay familias que organizan sus vacaciones en función del festival, y eso crea comunidad. Tenemos una deuda con esta comunidad.
- Uno de los mandamientos del sector dice que para triunfar antes hay que arruinarse.
- Es bastante cierto. Este es un negocio donde hay que encontrar el equilibrio entre pasión y lógica. Proyectos como el RBF deben plantearse a medio y largo plazo, con crecimiento orgánico. Es un sector exigente, con dinámicas complejas, pero también con mucho potencial.
- Es más que sabido que RBF ha pasado por momentos complicados. ¿En que momento se encuentra ahora mismo?
- Debo decir que cuando entramos como inversores había algunas dificultades que hemos ido afrontando y resolviendo de forma ordenada y con enorme responsabilidad y con seriedad. Estamos trabajando con una visión a largo plazo puesto que creemos firmemente en las enormes posibilidades de crecimiento de RBF por que entendemos que podemos llegar mucho más lejos en muchos sentidos. Y todo ello lo haremos contando con la gente que de forma fiel cada verano acude al festival tanto en Mallorca como en las otras ubicaciones.
- ¿Qué planes de futuro tenéis en Ibiza? ¿Será la isla un foco donde desarrollar nuevas acciones?
- Sí, absolutamente. Este verano desarrollamos nuestra fiesta Travieso en colaboración con Shôko, en Lío Ibiza, desde el 17 de mayo hasta el 20 de septiembre, reforzando así nuestra presencia en la isla.
Pero no se trata solo de esta temporada. Este proyecto finalizará al término del verano, y ya estamos trabajando en nuevas oportunidades para llevar el RBF a algunos de los clubes más importantes de Ibiza. Para nosotros es un lugar estratégico, clave para construir una comunidad que identifique nuestra marca como un referente dentro de la música urbana latina.
- ¿A cuántas personas puede dar trabajo el RBF en Baleares?
- Alrededor de mil personas en su momento álgido solo en Mallorca. El festival genera su propia economía. Además, esperamos cerca de 60.000 asistentes entre toda la programación en Baleares.
- ¿Qué novedades encontrará el visitante este año en Palma?
- Una de las principales es la incorporación del parque acuático, que el año pasado no fue posible por cuestiones organizativas. Este año sí contaremos con él, incluyendo nuestro propio tobogán, algo clave en pleno verano y que mejora significativamente la experiencia dentro del recinto.
Además, estamos reforzando el concepto de festival pensado para todos los públicos. Las familias, padres e hijos, tendrán un área específica donde encontrar todo lo que necesitan, desde diferentes juegos hasta zonas adaptadas para el descanso. La oferta musical estará dirigida a los más jóvenes, pero también pensada para que los padres la disfruten, incorporando estilos más allá del reguetón, como la bachata o la salsa.
También queremos potenciar la parte experiencial del evento, con propuestas VIP que permitan al público vivir el festival de una forma más cercana, incluyendo experiencias exclusivas con sus artistas preferidos. En conjunto, buscamos que el asistente no solo venga a un concierto, sino que viva una experiencia completa durante las horas que pasa en el recinto.