Hay lugares en Ibiza que parecen pensados para detener el tiempo y dejar que los días se alarguen hasta convertirse en veladas memorables entre amigos, en familia o en pareja. Pomelo Playa, ubicado en Cala Gració, es uno de ellos. Este chiringuito de Grupo Mambo ha convertido una de las calas más delicadas de Sant Antoni de Portmany en un refugio gastronómico frente al mar donde el verano se vive sin prisa, desde las primeras horas del día hasta esas noches suaves en las que cenar bajo el cielo abierto se convierte en una experiencia difícil de olvidar.
Con una identidad mediterránea depurada, natural y sin artificios, Pomelo Playa propone una forma de disfrutar la isla ligada al paisaje, a la luz, a la cercanía del mar y al placer sereno de una buena mesa. Su esencia parte del encanto de los chiringuitos de siempre, pero se eleva con una mirada contemporánea, cuidada y elegante, en la que cada detalle acompaña al entorno sin invadirlo.
Si durante el día Pomelo Playa invita a desayunar lentamente, a alargar la sobremesa o a disfrutar de sus platos desde una mesa a la sombra o desde la hamaca, al caer la tarde el espacio adquiere una atmósfera especialmente mágica. La cala se calma, la temperatura se suaviza y la experiencia gastronómica se transforma en una cena íntima, mediterránea y sensorial, con el sonido del mar de fondo y el cielo de Ibiza como escenario.
Su cocina, centrada en el producto, la frescura y la sencillez bien entendidos, articula una carta pensada para compartirse. En ella conviven elaboraciones ligeras, platos de raíz mediterránea, pescados, carnes y una cuidada selección de cócteles y vinos nacionales e internacionales. Una propuesta que entiende la gastronomía como parte natural del paisaje y que convierte cada visita en una celebración del verano ibicenco.
Entre sus platos destacan las croquetas de mar, los mezzes, los calamares a la andaluza o ensaladas como la de sandía, hinojo fresco y espinacas. También ocupan un lugar especial la gamba roja ibicenca en crudo, la ostra Pogget N2, el bogavante con orzo, el pulpo crujiente en bullabesa o las propuestas de carne, como el lomo bajo de wagyu y el pollo marinado a la brasa con tabbouleh. Todo ello acompañado por una carta de postres concebida como el colofón dulce de una jornada junto al mar.
Pomelo Playa se presenta como una experiencia envolvente, pero también como una de esas direcciones que adquieren todo su sentido cuando el día se apaga. Cenar en Cala Gració, con la brisa de la noche, una copa bien servida y una cocina mediterránea de producto, resume esa Ibiza que no necesita artificio para emocionar.
Las reservas pueden realizarse en el teléfono +34 616 38 83 33 o a través de su página web.