Tres agentes de la Guardia Civil protagonizaron un rescate poco habitual al salvar a un zorro silvestre que había quedado atrapado en un pozo de más de cuatro metros de profundidad, con agua y barro, en una zona rural de Aspe (Alicante).
Las imágenes, difundidas por la propia Guardia Civil a través de sus redes sociales, muestran la complejidad de la intervención. El pozo, situado en mitad del campo, dificultaba el acceso al animal, que permanecía atrapado sin posibilidad de salir por sus propios medios.
Para intentar ponerlo a salvo, una de las agentes se tumbó en el borde del pozo y utilizó una pértiga de captura, un tubo rígido equipado con un lazo de control en el extremo que permite sujetar animales de forma segura y minimizar el riesgo tanto para ellos como para los rescatadores.
Mientras la agente trataba de alcanzar al zorro con la pértiga, los otros dos guardias civiles introdujeron en el interior del pozo una caja sujeta con cuerdas a ambos lados, con el objetivo de que el animal pudiera subirse a ella y facilitar así su extracción.
Tras varios intentos y unos minutos de maniobras, los agentes lograron sujetar al zorro con la pértiga de captura y sacarlo finalmente del pozo. Una vez en el exterior, comprobaron que se encontraba en buen estado y pudieron liberarlo sano y salvo.
La Guardia Civil ha compartido el vídeo de la intervención para mostrar este rescate, que pone de relieve la labor que también desempeñan sus agentes en la protección y auxilio de la fauna silvestre.