El fallecimiento del joven mallorquín Xisco Quesada por cáncer de páncreas con metástasis, de 28 años, ha impacto a muchas personas en redes sociales. Su historia se ha convertido en un ejemplo de superación y de cómo había que afrontar de la mejor forma posible la vida, a pesar de las dificultades que le ponía su enfermedad.
Quesada recibió su diagnóstico de forma abrupta el pasado 5 de junio de 2025, después de realizarse una serie de pruebas que le confirmaron el tumor extendido al hígado y sin opción quirúrgica. Al saber esto, el joven no dudó de lo que debía hacer y le pidió matrimonio a su pareja, con quien se casó al poco tiempo, así como empezar a contar su historia en redes de cómo luchaba ante esta terrible enfermedad. Cabe destacar, que también tenía dos hijos.
Pero antes de recibir esta noticia, el joven se formó y jugó en el fútbol regional balear, pasando por algunos clubs de Mallorca, como Platges de Calvià y del Ferriolense, con el que llegó a la División Honor juevenil. Además, también jugó en el Atlético Rafal, el Génova, la UD Alaró y el Colegio San Pedro como delantero.
Las redes sociales le sirvieron para mostrar cómo era el cambió físico, pero también mostró humor, ternura y miedo, hasta crear una comunidad de miles de personas que quisieron saber más de este joven. Así, su perfil empezó a ser un diario donde contaba su día a día y mostrar la realidad del cáncer de páncreas, considerado uno de lo peores y que menos se visibiliza.
Con el paso del tiempo, Xisco también fue un altavoz, ya que mostraba la realidad de la sanidad y cómo le daban ciertas noticias. Además, también criticó que algunos tratamientos no se financiasen por la seguridad social porque su expectativa de vida era considerada como demasiado corta.
La vida parecía que le sonreía en agosto de 2025, cuando el tumor se había reducido, así como la metástasis, pero a finales de ese mismo año hubo complicaciones. Desde noviembre estuvo ingresado de forma continuada y, en enero de 2026, su cuerpo se veía más desgastado. «Mientras hay vida, yo sigo», aseveraba como lema de resistencia.
Finalmente, Xisco ha fallecido en la Clínica Universidad de Navarra. Su muerte ha sido anunciada por su familia en redes sociales. «Convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles. Recibió cada mensaje, cada muestra de cariño y cada gesto de apoyo con un agradecimiento inmenso», afirman en el comunicado.
VicentNo habia visto tu comentario. Totalmente acertado. No soy quien para decir como medir la noticia, que es positiva. Pero, por favor, parad. Por ahora ganamos poco a poco. Fuerza a la Familia.