«Viajar sola no debe darte miedo (quedarte con las ganas si». Así empieza el texto que compartido la usuaria @quedalicioso, junto a un vídeo en el que habla de sus sensaciones al viajar sola a Ibiza y pasar varios días en la isla con ella mismo. Según explica, es su sexta escapada a Ibiza, y la segunda vez que va sola. «Quería regalarme unos días para escucharme y salir de la rutina, y esta isla siempre es especial», dice el texto que acompaña al vídeo.
«Lo mejor de viajar sola es que no tienes que pedir perdón ni permiso», dice en el vídeo. En este vídeo, dice que en este viaje ha pasado por todo tipo de emociones: «desde nervios y vergüenza al salir sola de fiesta por primera vez, euforia por terminar bailando sola en medio de la pista y feliz, profunda calma al flotar en el agua, inocencia al volver a mirar todo con curiosidad como si fuera una niña otra vez, mucha paz mientras el aire me envolvía viendo una puesta de sol, agradecimiento porque un bocadillo y una pieza de fruta frente al mar pueden saber igual que la mejor comida de un buen restaurante, pero también saber mi mimarme y darme el capricho de un buen solomillo».
Según explica, el mejor souvenir de un viaje así no es un imán o una foto, sino «la versión de ti que vuelve: más libre, más auténtica, más tú». «Viajar sola no significa sentirse sola. Significa aprender a disfrutar de tu propia compañía, tomar decisiones sin depender de nadie y descubrir que eres mucho más capaz de lo que imaginas», dice también.
Sin embargo, dice que no pretende decir que sea perfecto, ni que todo el mundo tenga que hacerlo, porque «cada persona vive una experiencia distinta». «Pero si alguna vez has sentido curiosidad por hacer un viaje en solitario y el miedo te ha frenado, quizá este vídeo sea el empujón que necesitabas», añade, para finalizar diciendo que «ojalá algún día te regales esta oportunidad».
Con esas bufas aún podrías encontrar otras tantas emociones más