La reunión que mantuvieron este martes la presidenta del Govern, Marga Prohens, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, –el tercer encuentro que han celebrado– evidenció los desencuentros entre ambas administraciones. Según Prohens, el Ejecutivo central «no ha cumplido ni uno de los compromisos» con Baleares, porque de las reivindicaciones de la ‘agenda balear’, solo constata la falta de avances a pesar «de las buenas palabras». Los temas que suscitan el desacuerdo se refieren a la crisis migratoria y el reparto de menores extranjeros no acompañados, la aportación del Estado para ejecutar los proyectos del convenio ferroviario así como los convenios de carreteras, la cogestión de los aeropuertos de las Islas, el nuevo modelo de financiación autonómica –cuestión que apenas de abordó por la brevedad de la entrevista– y el turismo. En esta última cuestión, Prohens informó que Sánchez le había animado a abrir las Islas a nuevas rutas para atraer turistas orientales cuando las Islas están en la senda de la contención turística. Vista la polémica generada por el llamamiento hacia Baleares para captar turismo oriental, Moncloa se apresuraron más tarde en afirmar que el presidente Sánchez no había dicho exactamente eso.
Guerra abierta.
El encuentro dejó patente que hay más discrepancias que acuerdos entre ambos Ejecutivos. O sea, PSOE-Sumar en Madrid y el PP en Baleares. Pero la lealtad y la responsabilidad institucional obligan a pactar los desacuerdos para dar respuesta a problemas que afectan al conjunto de los ciudadanos de Baleares.
Cuestión clave.
La cuestión clave, que no se llegó a abordar, continua siendo la financiación autonómica, con un modelo caducado desde 2014. Baleares es una comunidad infrafinanciada, una de las que más aporta al conjunto del país y una de las más perjudicadas por un sistema aprobado en 2009. La realidad socioeconómica de las Islas ha cambiado profundamente durante estos 26 años y el Gobierno del Estado ha de dar respuesta a las demandas de la España que se llena, como Baleares, frente a la España vaciada.