La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), organismo que controla las finanzas del sector público, advierte de que el gasto disparado de la Comunidad Autónoma, concretamente en el capítulo de personal, acabará repercutiendo en las cuentas del Govern. El coste de las nóminas, que ya ha registrado un crecimiento del 19 por cien en dos años, cerrará el 2026 con un subida mayor, de manera que el Ejecutivo autonómico debe destinar 2.400 millones anuales al pago de las nóminas, con la previsión de otro incremento el 2027 por el pago de nuevos complementos y pluses a los funcionarios.
La AIReF alerta del riesgo de incumplimiento de la regla de gasto de 2026 en la mayoría de las autonomías, pero el caso de Balears es excepcional porque el aumento del gasto asciende este año 7 por cien, muy por encima de otras comunidades. Las Islas encabezan la relación, junto con la autonomía de Asturias. Contener la expansión de las nóminas Los nuevos complementos para los empleados públicos vulneran la normativa en materia de gasto, según el informe redactado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. De ahí que si el Govern no contiene la expansión de este capítulo de nóminas y sueldos, deberá acometer ajustes «más exigentes y complicados». El Gobierno central exigió a la Conselleria de Antoni Costa que presentara un plan de ajuste, algo que hizo sobre el papel, pero no ha tenido consecuencias reales. 316 millones de euros más en sueldos El Govern no puede desoír las advertencias de la AIReF. El presupuesto autonómico está muy alejado de la propuesta de ajustes porque el incremento global del gasto en personal ha sido de 361,7 millones de euros, con una subida del 18,3 por cien. En estas cifras no figuran las previsiones de reducción de 10 millones, que por ahora no se ha aplicado pese a haber sido incorporadas por Antoni Costa en el plan de ajuste que exigió el Ministerio de Hacienda.