Vicent Marí, presidente del Consell d’Eivissa, y Óscar Portas, presidente del Consell de Formentera, han manifestado públicamente en sendas entrevistas publicadas en Periódico de Ibiza y Formentera su preocupación por la constante y abundante llegada de pateras, un flujo que no cesa y que demuestra que la ruta Argelia-Baleares está más que consolidada. El presidente Vicent Marí llegó a confesar que, a nivel personal, llega a tener «pesadillas de pensar que nos pudieran llegar aquí 100 o 200 pateras de golpe y lo que supondría para la isla de Ibiza. Esto, evidentemente, me quita el sueño después de lo que veo que ha pasado en Ceuta». Por su parte, el presidente de Formentera sigue con atención todo lo que está pasando en Ceuta y afirma que tras la invasión de la ciudad autónoma a finales de julio su preocupación por la llegada constante de pateras a la pitiusa sur ha aumentado.
Las cifras.
El flujo creciente de pateras hacia las Pitiusas comporta un aumento de menores inmigrantes que las instituciones insulares están obligadas a tutelar. En el caso del Consell d’Eivissa, la cifra actual de menores migrantes tutelados asciende a 130 cuyo coste medio de atención para cada uno de ellos asciende a 9.000 euros al mes. En el caso de Formentera, la institución insular tutela a 250 menores cuya manutención absorbe buena parte del presupuesto del Consell formenterés. El Govern, consciente de la difícil situación económica de la institución por tener que atender a estos menores, va transfiriendo dinero.
Falta de comunicación.
La avalancha de inmigrantes que ha sufrido, y que sigue padeciendo Ceuta, ha despertado las alarmas sobre si podría producirse una situación similar en las Pitiusas, islas donde más llegadas se están registrando en Baleares. La intervención del presidente Pedro Sánchez en el Congreso afirmando que la alerta de flujo creciente de inmigrantes no era para Ceuta sino para Baleares ha acrecentado la inquietud en las Pitiusas. Y con razón, pues ni Ibiza y mucho menos Formentera están capacitadas a nivel humano y logístico para atender, por ejemplo, la llegada de 200, 300 o 500 inmigrantes de golpe o en un poco espacio de tiempo. Los máximos representantes políticos en Ibiza y Formentera lamentan la falta de información y de comunicación que hay tanto por parte de la directora insular Raquel Guash como por parte de Alfonso Rodríguez, delegado del Gobierno en las Islas quien afirmó que despachaba semanalmente con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado el flujo migratorio. Sin embargo, viendo las quejas de los políticos pitiusos, parece que esta informacn semanal no se llega a compartir con Ibiza y Formentera.
Inacción.
El Gobierno central se ha visto desbordado y mostrado completamente inútil a la hora de gestionar la avalancha migratoria en Ceuta, que más de un mes después sigue reclamando soluciones y conviviendo con miles de inmigrantes deambulando por sus calles. Vista la nula capacidad de reacción y gestión es absolutamente normal que exista inquietud en las Pitiusas por si podría suceder una avalancha similar y más aún teniendo en cuenta que hasta el momento lo único que ha hecho el Gobierno en materia de inmigración ilegal llegada en patera a Ibiza y Formentera ha sido poner carpas de primera atención en los puertos.