La personalidad de Pere Galiana ha conseguido algo muy difícil: hacer, tras sólo dos ediciones, un clásico deportivo de una iniciativa simbólica de lucha contra una enfermedad. Su perseverancia ha logrado aunar los ánimos de 140 nadadores que se esforzarán en completar la vuelta a Formentera a nado. No lo ha tenido fácil.
El año pasado fue el propio Galiana el que, en una dura pugna contra las condiciones meteorológicas, realizó el recorrido y decidió mantener con tesón el espíritu de lucha de una enfermedad difícil, que sufren unas 300 personas en Balears y para la que no hay un tratamiento definitivo; su decisión de continuar dando a conocer esta dolencia ha acabado con un programa completamente distinto, pero igual de efectivo, o más.
Por ejemplo, ha conseguido que David Meca, plusmarquista mundial de larga distancia y persona con un gran tirón popular, se desplace a Formentera para dar la salida y ser parte de los relevos; también, que un deportista de la talla de Xavi Torres, paralímpico campeón del Mundo, añada su lucha contra las adversidades a la fiesta de la enfermedad. Pocas veces se ha conseguido tanto con tan poco. De seguir así, la 'Volta a Formentera nedant' entrará en los calendarios deportivos como un clásico. De todas formas, va a necesitar apoyos; más de los que la buena marcha de ésta hace ver.
En los próximos años, hacer que el recorrido de 60 kilómetros sea una fiesta de la lucha contra una dolencia crónica y hereditaria requerirá de apoyos que, hoy por hoy, merece por lo que ha logrado yas. Difundir la existencia de una enfermedad dolorosa y semidesconocida no es fácil, pero la fibrosis quística ha tenido la suerte de contar con un fisioterapeuta con imaginación, conciencia y tesón. Galiana ha conseguido lo más difícil; que no se pare por nada.