Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Opinión

Participante, gorrón y jurado

| Ibiza |

Después de haber gustado ochenta y tres arroces de matanzas seguidos, muchos de ellos sublimes, dije que no iba a volver a probar otro durante un año. Por supuesto que Pedro Matutes, presidente de la Academia de Gastronomía de Ibiza y Formentera, me miró con guasa y respondió: «Eso no te lo crees ni tú». Y tuve que darle la razón con una buena carcajada.

Entre tanta macarrada culinaria, chefs estrellados, cadenas de fusión gusto-susto estándar, etcétera, reconozco que ha sido un placer pantagruélico haber sido, en sucesivas ocasiones y desde el primer año frente al Kantaun, participante, gorrón y jurado en una fiesta antigua y báquica como el Campeonato Mundial de Arroz de Matanzas de San Antonio.

Eso sí, nada como estar en un puesto en la calle portmanyí, vibrante y caliente, donde puedes desayunar una frita de cerdo –qué magnífica la que me ofrecieron en el puesto de amigos que homenajeaban a Toni Cala—, afrodisiaca sobrasada de alguna matanza ancestral y beber vino a discreción mientras charlas, coqueteas, cantas, danzas y bromeas.

Al jurado nos encerraron con mimo, pero incomunicados tras el paseo matutino por la fiesta en que todo San Antonio es un maná de vino y alegría. Naturalmente que este vanidoso cronista estaba abierto a todo tipo de sobornos, lencería firmada, puros habanos, alcoholes diversos, pero era imposible favorecer a ninguno que no fuera el mejor (todo lo contrario de lo que hacen con las urnas de alguna elección política cualquiera) entre la atenta organización y el carrusel de arroces que venían a la mesa entre inmensa expectación. Juego limpio y mucho gusto para una fiesta gozosa de sabor antiguo.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto