Quizás el único éxito atribuible a la compra de 1.5 millones de Mascarillas Fake por Francisca Armengol - esfuerzo mínimo - fue reducir el término «pleonasmo» a una sola palabra: la político más «Cara» de Baleares.
Ganó las elecciones prometiendo «crecimiento cero», un oxímoron en si mismo que dejo a miles de personas sin vivienda social, confirmando aquel aserto popular «La izquierda, para ganar no necesita convencer al inteligente, le basta con engañar al estúpido».
Entre el 24 y el 27 de abril de 2020 se autoriza el pedido de los profilácticos faciales nada menos que a un macarra, cuya entrega se produce entre el 26 y 27 de abril, sin contrato ni declaración de emergencia redactada y publicada.
Una semana después, ordenan el pago íntegro, de una tacada, antes incluso de formalizar el contrato, incumpliendo la norma de pago de las administraciones públicas (30 días). Dudo que el Estado pagase jamás una factura tan rápido.
Los técnicos del Ib-Salut (Servicio de Salud Balear) detecto inmediatamente las irregularidades; no eran las mascarillas contratadas (FFP2) corroborado por el Centro Nacional de Medios de Protección, en Madrid. A pesar de los informes negativos, se continuó con el proceso administrativo de «certificación positiva y no reclamación». Francisca no solo no reclamó la devolución de los 3.7 millones €. En agosto de 2020 su gobierno emitió un certificado de «suministro satisfactorio». Supongo que es entonces cuando Koldo escribió. «Gracias cariño».
En esta España igualitaria que garantiza impunidad a criminales y amnistías a políticos incompetentes, enriquecidos con los ahorros de todos, Paquita eludió esta misma semana su comparecencia ante la justicia para declarar como testigo, esquivando la fotografía ante un tribunal. De haber sido una infanta real, la humillación del paseillo no se la quitaba nadie. Pero tener carnet del PSOE o casarse con Pedro Sánchez otorga patentes de Corso, te llames Begoña Gomez, Manolito Chavez o Pepe Griñán.
Lo que no eludirá son las preguntas que la sociedad balear se plantea, soñando recuperar la igualdad ante la justicia, sentándose en un banquillo, procesada y condenada por el dinero dilapidado en proxenetas y chinos. Si el castigo no es ejemplar, la impunidad fomenta el crimen.
«La bondad con los culpables es la crueldad con los inocentes»
¿Es responsable negociar la compraventa de equipos médicos destinados a proteger la vida de los ibicencos, con el macarra de un lupanar en Pamplona, venido a más por proveer prostitutas a los «machos alfa» del partido?
¿El no acreditado currículum médico de Koldo se basaba en su experiencia facilitando profilácticos a las profesionales del sexo, explotadas por socialistas en el club de alterne «Rosalex» donde ejercía su profesión de chulo?
¿Dónde están los 3,7 millones € tirados en 1,48 millones de mascarillas que resultaron una estafa?
¿Cómo explica Paquita que jamás reclamase a Koldo recuperar el dinero estafado, ni persiguiera al macarra de Baracaldo por chulear tus impuestos?
¿Pensó «Paquita» en nuestra salud cuando nos encerró, multo y persiguió durante aquellos interminables, criminales e insanos confinamientos inconstitucionales, mientras ella y sus amigos lo violaban - sujétame el cubata - hasta la 1:00 de la mañana por Palma de Mallorca?
Un honroso militar - sucesor de Vara de Rey - fue expedientado y suspendido de empleo y sueldo por rechazar someter a su tropa a la inoculación de aquel experimento genético (vendido como vacuna) cuyas bondades muchos denunciamos y millones aún padecen. El tiempo nos dió la razón: miles de ictus e infartos ocultados, cuyas estadísticas jamás conoceremos, según cuenta ABC.
Con las «Mas - Carillas» de Baleares se hace verbo aquella frase de la vicepresidenta Carmen Calvo: «el dinero público no es de nadie».
Con sus burdas excusas, Francisca «se cisca» en las sufridas gentes de Baleares, ni conoce a Koldo ni comparece, mientras las mascarillas fenecen de asco en un almacén.
Con su negativa a reconocer conocer al internediario, demuestra que te miente hasta en la frente.
Está probado gracias a los WhatsApp localizados por la Guardia civil, que Koldo y la « Paquita» mantenían una cálida amistad: «Vale, cariño, te mantengo informada de todo».
Afirmar como sostiene Armengol que la compra de las mascarillas se realizó según la legalidad en un contexto de emergencia sanitaria es falso: la legalidad, también en emergencia, exige un contrato previo «de emergencia».
Falso también es venderse como víctima de una trama de material defectuoso, cuando las víctimas fuimos nosotros.
Afirmar que no tuvo conocimiento directo de las irregularidades es la última burla a los ciudadanos. Los técnicos de sanidad lo denunciaron.
Pero el hecho es que en el juicio del caso mascarillas Armengol ni está imputada ni acusada.
Comparece como testigo, a petición de las defensas de Ábalos y Koldo, negando cualquier participación directa en la adjudicación. Con un par.
Armengol tiene la habilidad de verse implicada en casos de prostitución y pedofilia, obteniendo un premio por ello: Sánchez - casado con otra Madame - la elevo a la 3ª magistratura del Estado.
Presidente de las Cortes del Reino de España. Si quieres esconder la verdad, ponla delante de todos.
«Existe algo peor que un político corrupto. un ciudadano que lo defienda. La corrupción se alimenta del fanatismo del pueblo.»
Sócrates