Hace unas escasas dos semanas, la Policía Local de Sant Antoni en colaboración con la Guardia Civil intervinieron en una fiesta ilegal en una villa en la que había un millar de asistentes, varias barras de comida y bebida, animación visual, carrusel y DJ conocidos mundialmente que, además, pinchan en discotecas de Ibiza. También este mes de junio, vecinos de Santa Gertrudis han entregado firmas al Consistorio de la Villa del Río para exigir soluciones a la proliferación de afters en casas y villas de campo. El Ayuntamiento de Santa Eulària ha pedido más ayuda de la que actualmente se presta desde la Delegación del Gobierno pues se encuentran con una cruda realidad: si los organizadores/asistentes a una fiesta ilegal de este tipo niegan la entrada a los agentes, los policías y guardias civiles no pueden entrar por el derecho constitucional a la inviolabilidad del domicilio. Los organizadores de estos fiestones lo saben e impiden el paso, por lo que la única vía para poder entrar, en caso de negativa, sería conseguir una orden judicial. Este verano da la sensación de que están proliferando este tipo de eventos ilegales, cada vez más profesionalizados y con ‘artimañas’ para poder sortear el concepto de ilegalidad a la hora, por ejemplo, de cobrar entradas. Basta con echar un ojo a las redes sociales y comprobar decenas de videos que comparten los asistentes. Escama bastante que aclamados DJ internacionales que pinchan en las mejores discotecas del mundo en Ibiza sean, precisamente, quienes ponen la música a las fiestas ilegales tras su sesión semanal en la discoteca con la que ha firmado el contrato esta temporada. Ayuntamientos, Consell, policías y guardias civiles deben combatir estos eventos ilegales, sí, pero también es preciso que se implique el sector. En este sentido, no es descabellada la propuesta de que los clubs pongan cláusulas a sus DJ en los contratos para no participar en estas fiestas o bien no contratarlos si lo hacen. No puede ser que impere la premisa de ‘en Ibiza todo vale’. Y quien piense que en Ibiza no es nada sin los afters en villas y que se está «coartando la libertad individual», como he leído en comentarios en redes sociales, que se vaya por donde ha venido.
Opinión
‘Afters’ en villas
María José Real | Ibiza |