Uno de los problemas que nos afectan como isla durante la presente temporada de verano y, que perfectamente podría estar en los puestos de cabeza si se hiciera un listado de problemas que requieren de urgente solución, es sin duda el aeropuerto de nuestra isla. Alguno o alguna podrían pensar que una vez aparcada la polémica por parte de las administraciones de la isla, sobre el mamotreto de proyecto de ampliación de las instalaciones aeroportuarias, ya se iba a respirar tranquilidad y además iban a desaparecer las polémicas que afectan a dicha infraestructura. Nada más lejos de la realidad, día a día surge un nuevo motivo de conflicto o problema que afecta muy directamente a nuestro aeropuerto y que pone en duda la capacidad de gestión que la actual directora del mismo pueda tener.
Hace ya unos años, que hablar del aeropuerto de Eivissa, equivale a hablar de problemas y conflictos y desde luego, ninguno de ellos puede considerarse menor. Hay que recordar los graves conflictos provocados por unas interminables obras de los aparcamientos, que unidos al embudo que supone poder acceder o salir de dicho aeropuerto, fueron y siguen siendo motivo de polémica a diversos niveles. A la manifiesta incapacidad de la dirección de dichas instalaciones para resolver esos problemas, que a día de hoy se mantienen y no se atisba solución alguna en el horizonte, se le van uniendo nuevos situaciones de conflicto.
Siguiendo con la dinámica a la que nos tiene acostumbrados la Directora del Aeropuerto de Eivissa, sigue apareciendo en los medios de comunicación para contar mentiras, a las que solo ella calificaría de argumentos creíbles, sobre los nuevos problemas que van surgiendo y que afectan directamente a las instalaciones que ella dirige. La dejadez en el conjunto de las instalaciones es más que manifiesta. Por todos son conocidas las olas de calor que este verano venimos sufriendo y cómo afectan al conjunto de la sociedad en general. Se supone que dichos episodios de calor extremo, tienen consecuencias negativas en la calle, donde no se dispone del aire acondicionado salvador, pero resulta que no es solo en la calle donde se registran problemas por las elevadísimas temperaturas. En nuestro aeropuerto, donde se supone que sí hay instalación de aire acondicionado, también se dan situaciones preocupantes de golpes de calor.
Trabajadores y pasajeros se ven afectados a diario con problemas físicos derivados de las altas temperaturas que se registran en el interior de las instalaciones aeroportuarias. Unos y otros sufren a diario las consecuencias del calor extremo, sin que a pesar de las numerosas protestas que el colectivo de trabajadores ha hecho llegar a la dirección del aeropuerto, esas hayan servido para nada. La situación en la planta baja, donde se encuentran los mostradores de facturación y, en la primera planta donde están las puertas de embarque y la casi totalidad de negocios y comercios, está siendo esta verano especialmente agobiante y diría que desesperante.
Pero no acaba aquí el listado de nuevos problemas. Recientemente se han conocido denuncias de entidades ecologistas, entidades sociales y asociaciones de vecinos, sobre vertidos de aguas residuales procedentes de la depuradora del aeropuerto al Torrent de sa Font, que desemboca en aguas del Parc Natural de ses Salines. Ante las denuncias de estos colectivos, a la incompetente directora del aeropuerto Marta Torres, no se le ocurre otra cosa que hacer declaraciones negando la evidencia y afirmando que su depuradora recoge toda el agua, la depura y se reutiliza para el riego, vanagloriándose así de conseguir una reducción del consumo y negando que los vertidos al citado torrente provengan de sus instalaciones.
Es tan inaudita la capacidad que tiene Aena para negar cualquier tipo de responsabilidad con los múltiples problemas que afectan a esta infraestructura de nuestra isla, como lo es la incapacidad de su directora para resolver ni uno solo de los mismos. Si no conociéramos cual es el principal y casi único objetivo de una empresa como Aena y, que no es otro que la obtención de la mayor cantidad de ingresos anuales a toda costa y pasando por encima de quien haga falta, resultaría incomprensible que alguien tan incapaz como su directora en Eivissa siga ocupando ese puesto.
La indiferencia demostrada por dicho personaje, es realmente escandalosa, habiéndose preocupado únicamente de mejorar la cuenta de resultados, es decir del incremento de ingresos, desde su llegada a la isla y año tras año. En ningún caso podrá defender que de su gestión se pueda destacar nada más que no sea un constante incremento del número de pasajeros, que año tras año utilizan la que es la principal puerta de entrada y salida de nuestra isla.
De lo que no parece que quiera saber nada la citada directora, es que hay cuatro analíticas realizadas y que han detectado contaminación 12 veces por encima de lo permitido para que el agua depurada se pueda reutilizar para riego. Ineptitud total.