En pleno ecuador de la temporada, y tras dejar atrás un buen mes de mayo, un desigual junio y un julio del que todavía no se saben los datos oficiales, empieza a extenderse cada vez más la sensación de temporada rara, agridulce en Ibiza y Formentera. Por un lado, los hoteleros están manejando cifras de ocupación más o menos similares a las del año pasado por estas fechas. Por el otro, la oferta complementaria, principalmente restauración y comercio, afirman que les cuesta más vender.
En paralelo, las políticas de lucha contra el intrusismo ejecutadas por las administraciones, así como medidas de sostenibilidad como la limitación de entrada de coches para conseguir un equilibrio entre el turismo, principal y único motor económico de la isla, y la calidad de vida del residente. Y todo ello englobado en un contexto económico nacional con el IPC más caro de todo el país en Baleares y los principales países emisores de turismo extranjero también mirando cada euro que gastan y hacia dónde va su dinero. Ibiza no es un destino para todos los bolsillos (nunca lo ha sido por mucho que nos empeñemos en rememorar tiempos pasados) sino más bien para quienes tienen un poder adquisitivo medio tirando a alto o muy alto y esto se ha acentuado en las últimas temporadas. Precisamente, los precios hacen de filtro: quien no ve claro que pueda pasar tres, cuatro o cinco días en la isla por los precios directamente no viene. Basta con echar un ojo a Booking y buscar un noche de hotel para el 27 de agosto y el precio mínimo son 200 euros en un hostal u hotel de una estrella y de ahí, hacia arriba. O buscar entrada para una de las discotecas más famosas del planeta o, simplemente, sentarte en una terraza a tomar una caña o disfrutar de una comida o cena. Y ojo, que esos precios no sólo los pagan los turistas sino quienes hemos nacido y vivimos aquí todo el año. Todo parece indicar que los números que se conseguirán esta temporada serán similares a los del año pasado, pero ello no significa que sean malos sino que deben invitar a la reflexión hacia dónde va Ibiza como destino turístico.