El PSOE pone rumbo a 2027 con una renovación de su plantel electoral. Sabemos tres de sus candidatos. Quedan pendientes eventuales acuerdos preelectorales en Sant Joan y Sant Antoni, municipio en el que Juanjo Ferrer probablemente intentará volver al Ayuntamiento, esta vez como alcaldable bajo las siglas del PSOE.
Víctor Torres se ha propuesto recuperar terreno perdido en Santa Eulària, aunque sus opciones de doblegar a la todopoderosa Carmen Ferrer son nulas. Su carácter combativo, experiencia como conseller y afabilidad son sus mejores bazas para recuperar los trescientos votos que le permitirían arañar un sexto escaño. En la capital, Elena López se enfrentará por sorpresa a Triguero, pues se daba por hecho que pugnaría por el Consell. Su perfil es el que mejor le va al PSOE vilero: mujer, joven, con experiencia de gobierno en la ciudad y con garra. Su andanza es casi heroica, pues el PP le dobla en votos y en escaños. Su victoria: acortar distancias para ser alternativa real en las próximas.
Donde el PSOE pone toda la carne en el asador es en Sant Josep, único municipio en el que el PP gobierna sin mayoría absoluta y con sólo dos escaños de margen con VOX que apuntalan al gobierno. Allí envían a su mirlo blanco. El secretario general de los socialistas ibicencos, Vicent Roselló, se medirá con el popular Vicent Roig por la alcaldía. El perfil de este profesor de Sant Agustí es el de un hombre tranquilo de pueblo que dejó buenos mimbres cuando fue concejal de gobierno, especialmente entre los funcionarios. A su favor juega una imagen sin quemar, su encaje incluso con familias tradicionalmente conservadoras y su arraigo en el municipio. En contra, la losa de una marca demasiado magullada y el resto de una izquierda que podría quedarse sin representación (con la singular excepción de Pep Prats). ¡Empieza el baile!