Elecciones generales anticipadas, la noticia que millones de españoles esperaban con ansia ha sido provocada por Maricarmen, convertida en símbolo y mártir del partido bajo cuyo gobierno y leyes fue desahuciada. Al frente judaico amplio popular max mix que esta convocatoria le pilla desubicado, con una candidata refrita y el desgaste de ocho años apuntalando la corrupción del PSOE. El lince Sánchez aspira a capitalizar su voto dejándolos por debajo de los diez escaños, a cambio de que él pueda aguantar el embate de modo que, pese a perder el gobierno, pueda mantener el liderazgo en el partido y así posicionarse para cargos internacionales mejor remunerados y más alejados del foco.
Las encuestas auguran a PP y VOX más de 200 escaños, pero se equivocarán si se confían como en 2023 cuando ya dieron la Moncloa por ganada. Sánchez no dudará en usarlo todo: ley de nietos, Correos, Tezanos, Tribunal Constitucional, sindicatos, Maricarmen… aunque se respire una generalizada ansia de cambio tras ocho años que se resumen en corrupción e inacción, la realidad es que Sánchez nos ha enseñado que no le podemos subestimar.
Sánchez ha encarecido la vivienda un 48%, pero intentará llevarla por bandera y plantear una falsa dicotomía entre vivienda o buitres y entre derechos y derechas. El miedo a VOX ya no funciona, esa carta ha perdido sus poderes. El que debe mirar a VOX es el PP, para que su crecimiento no sea a costa de los 136 escaños que debe aguantar Feijóo. En el juego de las expectativas, el aspirante gallego apuesta su última ficha en una ruleta en la que el crupier juega a favor del adversario. En cambio, Sánchez parte como derrotado y cualquier conato de aguante le servirá de pretexto para decir que es el vencedor de la noche.
Parece que el que va acabar en vox eres tú,después de haber pasado por las juventudes de ERC,siempre coqueteando con la política,que te coloque al sol que más calienta.Que listo eres…a este paso llegarás lejos.