Balears se ha convertido en el laboratorio inmobiliario de España: fue el primer lugar en que se alquilaban balcones para vivir en temporada; ha llegado el chabolismo entre los trabajadores con sueldo fijo; las viviendas se cuartean y ya se alquilan habitaciones compartidas. Ahora se expande la compra de vivienda por parte de sociedades, ya sea con fines especulativos, ya sea para ahorrarse los impuestos. En Balears se experimentan los abusos inmobiliarios que, poco a poco, se expanden inexorablemente a la Península.
La emancipación, un problema urgente que empeora y empeora
El acceso a la vivienda es cada vez más difícil, y la tendencia es de empeoramiento. El nivel de ahorro necesario en Balears para comprar, que ya era un dato malo hace diez años, ha aumentado. Los precios suben mucho más de lo que lo hacen los salarios y si para los jóvenes es misión imposible alquilar, no digamos ya comprar. Un problema que repercute en otro: las bajísimas tasas de emancipación y, conectado a ello, de natalidad. Acarrea graves consecuencias a medio y largo plazo: es el problema más urgente que tenemos como sociedad.