Con tan solo 17 años, Pablo Jiménez, estudiante de Segundo de Bachillerato en Nuestra Señora la Consolación, ha sido el ganador a nivel Balear de la Olimpiada de Física de la Universitat de les Illes Balears. Como resultado, el próximo mes de abril participará en la fase nacional, que se celebrará en Zaragoza, organizada por la Real Sociedad Española de Físca.
Tal y como él mismo explica a este rotativo, el certamen en el que obtubo el primer puesto consistía en dos partes: en primer lugar, un tipo test de 30 preguntas, y una segunda en la que había una pregunta de desarrollo, más mecánica, en la que se pedían explicar el origen de una fuerza, y posteriormente, desarrollar mediante una función.
Según explica, no tuvo una preparación específica para esta prueba: «no me preparé como tal. Yo sabía de estas olimpiadas y como a mí me gusta mucho la física, pues le dije a mi profesora: «¿Puedo ir a las olimpiadas?», ya que me hacía mucha ilusión. Yo quería ir y me daba igual ganar o no ganar. Yo quería ir a probar, a experimentar como era. Entonces le pedí que me mostrara los conceptos que entraban en el temario de la olimpiada de física y ella me los enseñó, pero tampoco practiqué mucho más, la verdad. Yo fui con lo que ya sabía y un poquito más». Tampoco estuve día y noche preparándome.
A Pablo, asegura, siempre se le han dado bien las matemáticas y, en un futuro, se ve estudiando física. Sin embargo, asegura no tener «una idea concreta», de aquello que quiere ser de mayor. Aunque pueda parecer sorprendente, ni tan siquiera ha estado mirando notas de corte para su carrera, ni se ha planteado donde ir a cursar sus estudios el día de mañana: «yo ahora estoy centrado en Segundo de Bachillerato y en enfocarme en las Pruebas de Acceso a la Universidad», asegura.
Según explica el joven, su relación con la física se vincula más a una afición «me interesa mucho, la verdad, y es algo que hasta que no llego a entenderlo, sigo intentándolo» que a una condición de altas capacidades. Sin embargo, asegura que «nunca se me ha presentado un problema a la hora de resolver problemas o ecuaciones en matemáticos y en física».
Respecto a la competición que llevará ahora a cabo en Zaragoza, asegura que es algo que le hace «mucha ilusión», aunque incide en que «yo no aspiro a ganar». Sobre la competición, detalla que «no sé con qué me voy a encontrar, pero sí me hace mucha ilusión porquees una experiencia más de lo que a mí me gusta, que es la física».