La Fira Rural de Fruitera vuelve este fin de semana a Santa Gertrudis con una segunda edición que consolida su apuesta por «poner en valor las tradiciones del campo ibicenco, la producción local y las razas autóctonas». Organizada por el Grup de Balls Tradicionals Santa Gertrudis, la feria contó con cerca de 70 puestos y un completo programa de actividades culturales, agrícolas, gastronómicas y de ocio familiar. Este evento reunió artesanía local, frutas y verduras de proximidad, productos elaborados en la isla y maquinaria agrícola, en una propuesta que, según indicaron desde la organización, busca acercar al público el patrimonio rural de Ibiza.
Entre las principales atracciones de la cita había una exposición de maquinaria agrícola antigua y también una muestra de animales autóctonos, «con el objetivo de divulgar la riqueza del entorno agrario de la isla». La inauguración oficial se celebró ayer, dando paso a un fin de semana repleto de actividades tradicionales como la tirada de bitlles, la xacota pagesa y las actuaciones de ball pagès, que son uno de los ejes centrales de la feria. La gastronomía fue otro de los grandes atractivos del evento, ya que se celebró una paella popular, además de puestos con productos típicos como coques y empanadas. La organización destacó que la intención es «recuperar el espíritu de encuentro en torno a la mesa y a la cocina tradicional ibicenca».
Entre las mejores propuestas de esta edición destacan dos talleres participativos abiertos al público: uno de elaboración de pan artesano y otro de orelletes, que se celebrará este domingo. También hubo actividades infantiles a cargo de la Colla de l’Horta, juegos gigantes e iniciativas pensadas para el público familiar. Hay que señalar que la feria no solo atrae a vecinos de la zona, sino también a visitantes que buscan conocer una Ibiza más ligada a sus raíces. Algunos de ellos destacaron el ambiente familiar y la autenticidad de la propuesta.
«Es una forma de ver otra Ibiza, más tranquila y tradicional. Los niños disfrutan mucho con los animales y los juegos», explicó la visitante María. Por su parte, un turista inglés, que recorría los puestos, señaló que es sorprendente encontrar una feria así en una isla tan conocida por el turismo de ocio nocturno. «Aquí se respira otra cultura completamente distinta», agregó.
El sábado por la noche la música tomó el relevo con el concierto del grupo Arredefolk, mientras que el domingo tendrá lugar la ballada popular abierta a todos los grupos de la isla y la tradicional xacota pagesa, reforzando así el carácter cultural y comunitario del evento.