Racó Verd, el mítico bar restaurante situado en la plaza de Sant Josep, famoso por el olivo milenario de su terraza, el amplio patio interior y la vida cultural que ha generado en estos espacios a lo largo de su historia, celebra este mes de mayo su 50 aniversario. Para celebrarlo, la organización del establecimiento ha preparado una gran fiesta de cumpleaños, para la que ha conseguido todo un hito: reunir de nuevo a una de las bandas icónicas de esta localidad de finales de los 90 y también de su escenario: Can Raia Rocky Band, que compartirá cartel con Bluesmàfia y otros músicos invitados. El evento, de libre acceso para el público, tendrá lugar el sábado 23 de mayo a partir de las 20:00 horas.
Racó Verd ha sido y sigue siendo parte fundamental del tejido social y cultural de Sant Josep de sa Talaia, desde que abrió sus puertas, en 1976. Desde entonces, ha ido evolucionando, pero siempre se ha mantenido fiel al auténtico espíritu de la isla. La celebración es doble porque también coincide con el 20 aniversario desde que sus actuales propietarios, Sam y Clare, se hicieron cargo del local, después de que los anteriores, Luis y Carola, les cedieron el testigo.
Racó Verd nació en una época muy diferente, cuando Sant Josep era un pueblo tranquilo, centrado en la iglesia y en la vida rural. Inicialmente llamado S’Olivera de Can Botja, ya era en los años 70 uno de los principales puntos de encuentro de la localidad, donde se celebraban eventos comunitarios, incluyendo conciertos de grupos folklóricos y ball pagès, gracias a su amplio patio interior. El bar se ubicaba alrededor del olivo milenario, donde se servía sangría a los lugareños y, ocasionalmente, a algún hippie que aparecía por el pueblo o a los turistas que llegaban en autobús para visitar la iglesia.
Con los años, Sant Josep se ha ido transformando, pasando de aquel pueblo apacible a un vibrante centro cosmopolita del sur de la isla. En el transcurso de todos estos cambios, Racó Verd ha permanecido siempre como una presencia constante frente a la plaza de la iglesia, abierto tanto a los vecinos como a los visitantes foráneos, con la música en vivo como principal seña de identidad.
En 1993, el establecimiento acogió uno de los más importantes festivales de música del municipio: el Rock a s’Olivera, por el que pasaron las mejores bandas de la isla, siendo Can Raia Rocky Band una de las que más veces pisaron su escenario, reuniendo en los conciertos a todo el pueblo. El festival se mantuvo hasta la pandemia de Covid-19.