La icónica residencia dominical de Solomun regresa este fin de semana a Pacha Ibiza con la esperada fiesta de apertura de Solomun +1, una de las citas más influyentes de la temporada electrónica en la isla. El evento tendrá lugar el domingo 31 de mayo, marcando oficialmente el inicio de una nueva temporada de la residencia que se extenderá hasta el 4 de octubre en Pacha Ibiza
Desde su debut en 2013, Solomun +1 se ha consolidado como una experiencia única dentro del clubbing internacional gracias a su formato íntimo y envolvente: una cabina situada en el centro de la pista y largas sesiones musicales que priorizan la conexión directa entre el artista y el público. Bajo el lema ‘Nobody Is Not Loved’, la propuesta vuelve a apostar por una experiencia emocional, elegante y centrada en la música electrónica de corte melódico y house contemporáneo.
Detrás de este fenómeno se encuentra Mladen Solomun, nacido en Bosnia y criado en Alemania, considerado una de las figuras más influyentes de la escena electrónica europea de la última década. Su carrera comenzó en Hamburgo a principios de los años 2000, donde desarrolló un sonido caracterizado por la profundidad emocional, los grooves lentos y las atmósferas hipnóticas. En 2005 fundó Diynamic Music, sello que rápidamente se convirtió en una referencia internacional dentro del house y techno melódico.
El reconocimiento global llegó con producciones como «Kackvogel», «Something We All Adore» o sus celebrados remixes para artistas como Lana Del Rey, Foals y Depeche Mode. En 2012 fue nombrado «DJ del Año» por Mixmag y poco después inició su histórica residencia en Ibiza, redefiniendo el concepto de noche de club en la isla gracias a sesiones extensas y una cuidada narrativa musical.
La opening party de este año contará con un set especial de Solomun acompañado por el dúo Kimonos como acto de apoyo, en una noche que promete reunir a clubbers de todo el mundo en uno de los espacios más emblemáticos de Ibiza. Además, esta temporada coincide con el 20º aniversario de Diynamic Music, añadiendo un componente especialmente simbólico al regreso de la residencia.