Es Canar ha celebrado viernes su día grande en honor, como marca la tradición, a Sant Cristòfol. La misa solemne comenzaba a las siete de la tarde, en la capilla justo antes de llegar al centro urbano de Es Canar. El templo, de una curiosa arquitectura, con unos marcados arcos en los laterales se llenó por completo, pese a las altas temperaturas de una tarde de julio en plena ola de calor.
La misa ha sido acompañada en todo momento por el coro de Sant Carles y los sonadors, que han acopañado la celebración religiosa Durante la homilía , oficiada por el obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas, quien ha celebrado poder estar en el lugar después de unos años de ausencia. Frente a él se situaban tanto autoridades políticas como vecinos de es Canar, la mayoría de ellos vestidos de un blanco impoluto para seguir con la tradición.
Durante la ceremonia ha querido recordar la importancia de mantener vivas las tradiciones que forman parte de la historia del pueblo y también ha tenido unas palabras para los veinte sacerdotes asesinados en Ibiza durante la Guerra Civil, que el papa León XIV aprobó recientemente su beatificación.
También ha tenido unas palabras, como no podía ser de otra manera, para Sant Cristòfol, patrón de los conductores «para que nos guarde en tantas y tantas horas que pasamos en las carreteras»
Cuando la misa ha concluido, fuera del templo esperaban desde alguno de los dulces más típicos de la isla, como el flaó, y las tan necesarias botellas de agua en un día como este. En el exterior de la Iglesia se unían en conversación entre todos los asistentes.
Justo en el exterior del tempo, se situaba unos minutos después el obispo, Vicent Ribas, para bendecir precisamente a esos conductores, en este caso de los de un elemento tan característico de la tradición como es el de los carros.
La bendición
Cerca de una veintena han pasado por delante del obispo, que ha procedido a bendecir a cada uno de ellos. Dichos carros se han dirigido después hacia el centro urbano de Es Canar, donde han realizado un recorrido por sus calles, ante la atenta mirada de locales y turistas, entre los cuales ya se advertían numerosas camisetas de la selección española de fútbol.
En una jornada que ha reunido a familias al completo y numerosos vecinos que no han querido perderse la celebración, pese a las altas temperaturas y la coincidencia horaria con dicho partido de la Selección Española del Mundial de fútbol.
Música y ball pagès
A partir de las ocho y media -el horario se ha adelantado ligeramente precisamente por el partido-, ha sido el turno de la música, con el concierto de la Banda Municipal de Santa Eulària, que se ha llevado a cabo en el embarcador. Para cerrar la jornada, poco antes de las diez de la noche, la Colla de de Sant Carles ha llevado a cabo su tradicional demostración folklórica con sus mejores sonades y bailes.
Según ha explicado Gabriel Noguera, presidente de la Asociación de Vecinos de Es Canar, el día grande es para «honrar las tradiciones, puesto que días más festivos ya hay muchos». Ha mostrado su satisfacción porque tanta gente haya acudido a celebrar en comunidad pese a coincidir con un evento como es el partido de fútbol de España «el día grande de es Canar es algo muy arraigado entre los vecinos», ha concluido.