El Cine Regio de Sant Antoni se llenó este viernes para acoger el estreno de Haciendo amigos, la nueva película del director ibicenco David Marqués. La cita reunió a numerosos vecinos de Sant Antoni y de otros puntos de la isla, además de familiares y amigos del cineasta, que no quisieron perderse el estreno en casa de su último trabajo. Al acto asistieron también la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Sant Antoni, Eva Prats, y la consellera de Cultura del Consell d’Eivissa, Sara Ramón.
Marqués estuvo acompañado por el actor Antonio Resines, uno de los protagonistas del filme, con quien compartió una breve presentación previa a la proyección que compitió con la previa del partido de octavos de final de España.
Para el director ibicenco, regresar al Regio sigue teniendo un significado muy especial. «Siempre he estrenado aquí todas mis películas, desde los cortos», recordó. «Es el momento en el que la dejo sola y la veo por primera vez como espectador. Durante la postproducción la has visto miles de veces y llega un momento en que ya no sabes si una escena funciona o no. Aquí, en el cine en el que me he criado, vuelvo a ser simplemente uno más del público».
El realizador explicó que aceptó dirigir Haciendo amigos tras la llamada de Santiago Segura. «Tenía otros proyectos, pero me llamó para dirigir esta película y, ¿cómo le iba a decir que no al director más taquillero de este país?», comentó con humor.
Uno de los aspectos más singulares del proyecto, explicó Marqués, fue su proceso de creación. En lugar de escribir primero el guion y después buscar a los intérpretes, el equipo realizó el casting antes de desarrollar la historia. «Elegimos a los protagonistas y escribimos los personajes en función de sus personalidades», señaló. «Hemos intentado aprovechar lo mejor de cada uno. Por ejemplo, una de las actrices es una gran fan de Camela y eso también forma parte de su personaje».
El director destacó también la experiencia de trabajar con actores con discapacidad intelectual. «Tienen una forma de ver la vida muy divertida. Yo me siento uno más con ellos», aseguró. Aunque reconoció que al principio fue necesario explicarles algunas dinámicas propias de un rodaje, como la repetición de planos, destacó que «enseguida le cogieron el ritmo».
Antonio Resines recordó que su relación profesional con David Marqués comenzó hace años con pequeñas colaboraciones en El club del paro y Tocando fondo. Cuando el director le planteó el proyecto de Haciendo amigos, el argumento ya le resultó atractivo, aunque fue el guion definitivo el que terminó de convencerle.
«No estaba bien; estaba muy bien. Era un guion sólido, consistente, una maravilla», aseguró. El actor destacó además el trabajo realizado para adaptar los personajes a quienes finalmente los interpretarían. «Cuando hicimos la primera lectura con los chavales pensé: «Esto va a funcionar»».
Resines se mostró convencido de que la película conectará con el público por su combinación de humor y emoción. «Es entretenida, divertida y creo que le va a gustar a la gente». También elogió el trabajo del director ibicenco. «David debería haber dirigido mucho más y creo que esta película le va a abrir todavía más puertas».
Uno de los aspectos que más le sorprendió durante el rodaje fue la naturalidad del reparto. «Lo más difícil era aguantar la risa. Hacen algo que todos los actores intentamos conseguir: que parezca que lo que dicen se les acaba de ocurrir en ese momento. En ellos todo era completamente natural».
Esa espontaneidad, explicó, obligaba al resto de intérpretes a reaccionar continuamente a situaciones inesperadas. «No hay trampa ni cartón. Lo que pasa, pasa de verdad».
Paradójicamente, confesó que lo más complicado para él fue interpretar a un personaje que debía enfrentarse a ellos en algunas escenas. «Mi personaje tiene que enfadarse e incluso insultarlos en algún momento, y eso era lo más difícil porque son personas muy cariñosas. Es como trabajar con amigos o con hermanos».
Antes de dar paso a la proyección, Marqués resumió el objetivo de Haciendo amigos: «Es una película para quien quiera olvidarse de los problemas durante hora y media, reírse, pasárselo bien y también emocionarse».