Durante cinco calurosas horas, el paseo de Vara de Rey se transformó este martes en una gran pista de baile gracias a la iniciativa de la discoteca Pacha y del Ayuntamiento de Ibiza con motivo de las celebraciones patronales de Vila. La mítica fiesta 'Flower Power' se trasladó un año más a este emblemático lugar de la ciudad de Ibiza reuniendo a decenas de personas.
Aunque eran pocos los asistentes que lucían prendas 'setenteras', la trabajada decoración en el paseo logró ambientar el evento.
Carteles con lemas como 'War is over' o 'Freedom' se habían colocado por Vara de Rey, al igual que imágenes del submarino amarillo de 'The Beatles' o divertidos motivos discotequeros.
Sobre el escenario, los Djs Roger Sánchez, Sam Ofi y Laeet, junto a animadas gogós, lograron que muchos acabaran bailando sin parar, mientras otros -más tímidos- observaban desde la distancia todo lo que sucedía en esta particular pista de baile. Varias personas que pasaban solas por allí y se toparon con la fiesta no dudaron en ponerse a bailar haciendo videollamadas con sus amigos y familiares para compartir con ellos este momento.
Una barra solidaria permitió a ADDIF (Asociación de Deporte Adaptado de Ibiza y Formentera Multideporte) recaudar fondos.
Marta, con sus hijas Ana y María, llegó al paseo con una cinta de flores en la cabeza. Según explicó ella, le pareció una gran idea que la Flower se traslade a Vara de Rey puesto que así toda la familia puede disfrutar de la fiesta.
Rosario, por su parte, recordaba cómo, cuando era más joven, iba a bailar siempre que podía. Este martes, sin pensarlo dos veces y luciendo también una cinta de flores en la cabeza, lo dio todo en la pista de baile junto a su pandilla de amigas.
Nati acudió a la Flower animada por su hija Aura, de tan solo seis años, que se acababa de despertar de la siesta y necesitaba todavía algo de tiempo para sentirse bien, según comentó la madre.
Éxitos de Abba o de Elvis Presley, junto a uno de los temas que más pasiones despertó, 'Respect' de Aretha Franklin, transportaron a muchos décadas atrás y lograron avivar en otros las ganas de bailar.
El espíritu hippy, tan añorado por muchos en Ibiza, volvió a impregnar por unas horas esta zona de Vila, creando un ambiente 'setentero' perfecto para disfrutar de una divertida noche de verano.