Cuando el calor aprieta, la mejor opción suele ser salir de casa y acercarse a algún punto de la costa para tomar el aire y nadar y, a ser posible, refrescarse con un trozo de sandía fresca. Eso es lo que debieron pensar ayer numerosos ciudadanos que, además, quisieron cumplir con una costumbre festiva como es participar en ‘Sa Berenada’, en es Puig des Molins.
Una vez más, en el programa de fiestas elaborado por el Ayuntamiento se destacaba que esta merienda popular es «una tradición que perdura», recordando que las primeras ‘berenades’, documentadas ya en el siglo XIX, se celebraban en Illa Plana y ses Figueres coincidiendo con la festividad de Sant Cristòfol, el 10 de julio.
Con los años, se trasladaron a Puig des Molins por Sant Jordi y eran organizadas de manera popular por los vecinos. También se hacían por Sant Joan i Sant Pere. En 1915, una merienda en el canal des Molins se incluyó ya dentro de las Fiestas de la Tierra.
Desde entonces, el espíritu de esta celebración poco ha cambiado. Familias enteras regresaron ayer a Puig des Molins para participar en ‘Sa Berenada’ portando cestas llenas de comida. Desde tortillas de patatas a bocadillos, sin faltar las grandes sandías, con todo ello la calurosa tarde del sábado se llevó un poco mejor en este punto de Vila.
Los más pequeños disfrutaron con los talleres infantiles y juegos. Otros no quitaron ojo en toda la tarde a la gran paella popular para unas 750 personas que, un año más, preparó Fernando Vivancos.
Con una elaboración de tres horas, el cocinero empleó unos 80 kilos de carne y pescado, así como 75 kilos de arroz y seis litros de aceite de oliva, entre otros ingredientes. «Este año estamos notando más calor que otras veces», aseguró. Tras 20 años acudiendo a la fiesta, confió en que su paella fuera del gusto de todos.
Francisco, quien lleva en Ibiza desde que tenía ocho años, no se quiso perder ayer ni la merienda popular ni la paella, siendo uno de los primeros en llegar. Según comentó, muchas tardes se acerca a este punto del litoral para darse un baño y charlar un poco con conocidos. «En Ibiza ha cambiado todo mucho», aprovechó para comentar.
Varios jóvenes, entre ellos dos ibicencos, compartieron en ‘Sa Berenada’ una rica sandía y un flaón, al tiempo que defendieron la importancia de preservar este tipo de tradiciones. «Vemos poca gente joven», lamentaron al referirse a la participación registrada en los últimos años.
Ginés, desafiando el sofocante calor, llegó también dispuesto a disfrutar de esta actividad y, a ser posible, degustar un plato de paella. «Vengo siempre porque nos encontramos un grupo de amigos y así pasamos la tarde charlando», afirmó este murciano residente en la isla desde hace décadas.
A la fresca???