La historia de Ibiza está profundamente ligada al Mediterráneo y a los pueblos que lo navegaron. ‘Tierra de Bes’, la nueva propuesta de Produccions Aïllades, invita al público a viajar hasta el siglo VIII a. C., cuando los navegantes fenicios extendieron sus rutas comerciales y culturales desde Tiro hacia diferentes puntos del Mediterráneo.
La lectura dramatizada, escrita y dirigida por Ramon Mayol y protagonizada por la actriz Júlia Marí, combina historia, mito y espiritualidad para recuperar la voz de aquellos navegantes que cruzaron mares inciertos y establecieron vínculos entre pueblos muy alejados entre sí.
Con un tono solemne y evocador, la obra recorre algunas de las principales escalas de las antiguas rutas fenicias: Sidón y Biblos, Malta, Rodas, Leptis Magna, Cartago y las colonias de la península ibérica, entre ellas Gadir y Malaca.
En este itinerario, Ayboshim, la actual Ibiza, adquiere un protagonismo especial. Para los fenicios, la isla ofrecía un recurso de enorme valor: sus salinas.
La sal, producida por la acción conjunta del mar y el sol, era fundamental para conservar alimentos, garantizar la salud de los marineros y facilitar el comercio a larga distancia. Pero en ‘Tierra de Bes’ la sal adquiere también una dimensión simbólica: representa la pureza, la alianza y aquello que permanece a través del tiempo.
Junto a la importancia económica de la sal, la obra recupera otra dimensión menos conocida de este universo: la Tierra de Bes, un polvo sagrado que los marinos llevaban consigo en pequeños saquitos de cuero como amuleto protector.