El melón y la sandía son, seguramente, los productos estrella del campo ibicenco durante los meses de verano. Y, este año, entre el calor actual y las lluvias de invierno, ambos están llegando en gran cantidad a los mercados de abastos de la isla. Sobre los melones, más concretamente, explica Joan Torres de Frutas y Verduras Catalina, que están empezando a llegar la variedad conocida como piel de sapo, habituales de estas fechas: finales de agosto y principios de septiembre.
De esta manera, esta variedad recibe el testigo del meló eriçó, asociado a los meses de julio y agosto y que debe su nombre a su similitud con la forma del caparazón del erizo de mar cuando se le han eliminado sus espinas, algo menos conocido comercialmente por su rápida maduración, pero de gran dulzor y aroma.
Respecto la variedad de piel de sapo, explica Torres que «es un melón de la isla, con un sabor muy característico, que tiene mucho éxito y que se vende mucho». Los hay de diferentes tamaños, desde los 2 kilos los más pequeños, hasta los más de 5 en el caso de los más grandes.
Al ser autóctono de Ibiza, su abastecimiento es fácil. Además, está siendo un verano especialmente propicio, explica Torres «con las lluvias y el calor están llegando con una dulzor todavía más marcada, lo que está gustando mucho», asegura.