Sant Antoni de Portmany ha vivido este domingo una nueva edición de la Festa de la Terra con una notable afluencia de público y un ambiente especialmente animado en el Passeig de ses Fonts. La celebración, integrada en el programa de las Festes de Sant Bartomeu, ha reunido durante la tarde y la noche a familias, residentes y visitantes en torno a las tradiciones, la artesanía, la música y la gastronomía de Eivissa.
Las actividades arrancaron a las 19 horas con la muestra artesanal de la Associació Artesanal Portmany y una programación especialmente pensada para los más pequeños. Uno de los espacios que más éxito ha tenido ha sido el taller de pintada infantil de camisetas, donde los niños han podido dar rienda suelta a su creatividad y llevarse a casa sus propias creaciones.
También han contado con una gran acogida los juegos gigantes de madera de Jugueroix, que durante buena parte de la tarde han concentrado a numerosos niños y familias. El programa infantil se completó con el taller de escudos y espadas inspirado en la Festa de Cartaginesos i Romans, una propuesta que permitió acercar a los más pequeños, de una manera lúdica, otra de las celebraciones tradicionales del municipio.
A las 20 horas llegó uno de los momentos más vinculados a la cultura popular de la jornada, con la ballada pagesa a cargo de la colla de Can Bonet. La música y los bailes tradicionales d’Eivissa volvieron a convertirse así en protagonistas del Passeig de ses Fonts ante un público numeroso.
La música tomó después el relevo con la actuación de Veu d’Eivissa Trio. El concierto fue otro de los grandes atractivos de la noche y contó con una excelente respuesta del público. Especialmente destacada fue la interpretación de la vocalista, que sorprendió por la potencia y calidad de su voz y protagonizó algunos de los momentos más celebrados de la actuación.
La gastronomía tradicional también tuvo un papel protagonista con la recuperación este año de la tradicional torrada de sardinas y verduras de la tierra. A partir de las 21.30 horas, la popular sardina volvió a reunir a numerosos asistentes alrededor de las brasas, recuperando uno de los elementos más característicos de esta celebración. La degustación, ofrecida a precio popular, contribuyó a prolongar el ambiente festivo durante la noche.
Con esta programación, la Festa de la Terra ha vuelto a reivindicar el valor de las tradiciones de Eivissa como punto de encuentro entre generaciones, combinando actividades infantiles, artesanía, cultura popular, música y gastronomía. Una jornada que, a juzgar por la respuesta del público, mantiene intacta su capacidad para reunir a vecinos y visitantes alrededor de la identidad y las costumbres de la isla.