La gastronomía, la solidaridad y la emoción se dieron la mano este sábado por la noche en Nassau, donde se celebró la quinta edición de Estrellas contra el Cáncer. La cita reunió a 21 cocineros que suman 28 estrellas Michelin en una velada concebida para recaudar fondos para Aspanob, la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Baleares, y que tuvo también momentos de emoción, espectáculo y reivindicación de la importancia de apoyar a las familias afectadas por la enfermedad.
Las 100 plazas de la cena estaban agotadas desde hacía un mes y la organización afrontaba así una quinta edición especialmente significativa. «Estoy súper emocionada. Cinco años de Estrellas Contra el Cáncer y volvemos a tener lleno completo. No podemos pedir más», explicó la organizadora, Núria Moreno, antes del comienzo de la velada. «Cinco años que seguimos sumando por las familias de los niños enfermos de cáncer. Esto no tiene que parar nunca». Moreno también quiso agradecer especialmente la implicación de los cocineros y patrocinadores que han respaldado la iniciativa durante estos cinco años.
21 chefs
El chef Estrella Michelin Óscar Molina, uno de los impulsores de la iniciativa junto a Moreno, definió la celebración como «una noche mágica» que llevaba tiempo preparando. «Han venido muchos colegas de todo el territorio para ayudar un poquito a estos niños, a esas familias que necesitan un poquito de ayuda de este mal trago», explicó.
Cada uno de los 21 cocineros participantes aportó un plato a un menú especialmente diseñado para la ocasión. «Cada chef ha venido con una referencia, con un plato y han dado lo mejor de sí para esta velada», aseguró Molina.
La jornada también tuvo un componente de producto local. El concejal de Comercio, Turismo y Mercados del Ayuntamiento de Ibiza, Alex Minciotti, explicó durante el evento que los cocineros habían adquirido los productos que iban a utilizar esa misma mañana en el Mercat Nou de Ibiza.
Mentalismo y emoción
La noche contó además con dos embajadores muy especiales. Anthony Blake, que realizó un pequeño espectáculo de mentalismo durante la velada, explicó que asumir este papel supone para él una responsabilidad. «Orgulloso y honrado de ser embajador de esta historia», afirmó.
El mentalista puso el foco especialmente en las familias que tienen que afrontar un cáncer infantil y en la necesidad de seguir apoyando la investigación. «Para poder avanzar y para poder continuar es necesaria la investigación», señaló.
Blake también hizo referencia a la dureza que supone para unos padres afrontar la enfermedad de un hijo. «Yo tengo hijos y lo natural es que yo me muera antes que ellos. Que mi hijo se muera antes debe de ser el drama del siglo», afirmó. «Esa gente necesita todo el apoyo del mundo para que no se mueran, para que no se vayan para adentro, para que no se caigan».
Uno de los momentos más celebrados de su intervención llegó cuando hizo participar en uno de sus números al alcalde de Sant Josep, Vicent Roig, al que consiguió leer la mente y adivinar el número que estaba pensando (el 33).
La otra embajadora, Cristina Pedroche, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche con un discurso de apoyo a las organizaciones que trabajan con enfermos de cáncer y sus familias.
Pedroche explicó que su incorporación a Estrellas contra el Cáncer surgió a raíz de su relación con Núria Moreno. «Estoy muy feliz y me siento muy feliz de venir a esta cena solidaria de la mano de Nuria», explicó. «Desde que la conocí, tocó algo en mi alma y cuando me contó de lo que iba esta cena solidaria y la asociación contra el cáncer, no pude obviarlo».
La estrella de la televisión destacó además que ya mantiene una relación con la Asociación Española Contra el Cáncer, tanto a nivel insular como nacional. «Hacer esto con esta asociación aquí en Ibiza me parece muy orgánico, muy natural. Todo lo que pueda ayudar, pues ayudaré», afirmó.
Una noche por las familias
La encargada de conducir la velada fue la propia Núria Moreno, que no pudo evitar emocionarse en algunos momentos de la noche después de cinco años al frente de una iniciativa que ha convertido la alta gastronomía en una herramienta para ayudar a las familias de niños con cáncer.
La cena, que había permitido reunir 18.000 euros gracias a la venta de las 100 plazas y al respaldo de los patrocinadores, tenía además continuidad con la fiesta abierta al público a partir de la medianoche. La celebración del quinto aniversario se convirtió así en una nueva demostración de que alrededor de una mesa también se puede cocinar solidaridad.
Y, cinco años después, la organización mantiene intacto el propósito con el que nació Estrellas contra el Cáncer: seguir sumando para que las familias que atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas no tengan que hacerlo solas.