El fotógrafo ibicenco Joan Costa inauguró este martes ‘Mirades Perdudes’, una doble exposición que reúne 40 fotografías en blanco y negro fruto de años de paseos por Dalt Vila. Las imágenes, tomadas desde 2012 aproximadamente hasta hace apenas dos semanas, se reparten entre Es Polvorí y la sala Refectori del antiguo Ayuntamiento de Ibiza.
«Es un trabajo producto de muchos años de pasear por Dalt Vila», explicó Costa durante la inauguración. Una mirada que cambia según el día, la luz o incluso el estado de ánimo del fotógrafo y que se detiene indistintamente en personas, sombras, edificios, piedras o pequeños detalles.
Las dos salas ofrecen, además, dos perspectivas diferentes. En Es Polvorí, la selección se centra especialmente en la gente y la vida del recinto amurallado, mientras que en el Refectori cobra protagonismo el escenario: las piedras, la arquitectura y las líneas, con una mirada más artística.
La inauguración comenzó en Es Polvorí y continuó en el Refectori, donde actuó el trío Endèmics. Ambas muestras podrán visitarse hasta el 6 de noviembre.