El Consell Insular de Formentera pondrá en funcionamiento el servicio de socorrismo a partir del 1 de mayo en las principales playas de la isla, con el objetivo de garantizar la seguridad del baño durante la temporada estival. El dispositivo se extenderá hasta el 31 de octubre y se complementará con la activación de la vigilancia de la Policía Local en el litoral a partir del 3 de mayo.
El servicio de socorrismo estará operativo inicialmente en horario de 11.00 a 17.00 horas en las playas de ses Illetes, Llevant, es Arenals, cala Saona y es Pujols. El dispositivo arrancará con un equipo de 15 efectivos, aunque está previsto ampliar progresivamente la plantilla a finales de mayo para dar cobertura completa durante toda la temporada.
La puesta en marcha del servicio llega tras una temporada 2025 que cerró con datos positivos. No se registró ninguna víctima mortal por ahogamiento y se produjo una reducción significativa de las incidencias respecto al año anterior.
Durante el pasado verano se atendieron 723 asistencias sanitarias, se llevaron a cabo 58 intervenciones acuáticas y 561 acciones preventivas. Estas cifras suponen un descenso notable respecto al ejercicio anterior, lo que confirma la efectividad del modelo basado en la prevención, la coordinación y la respuesta rápida de los equipos, además de una mayor concienciación ciudadana.
Por otra parte, el Consell volverá a activar el 3 de mayo el servicio de vigilancia policial en las playas, con un punto fijo en ses Illetes, en el Parc Natural de ses Salines. Este dispositivo contará con una patrulla fija de dos o tres agentes, un coche, dos motos, una moto de agua y una caseta que funcionará como base operativa.
El servicio se prestará diariamente, de mayo a septiembre, en el horario de mayor afluencia de bañistas y visitantes. El modelo de servicio prioriza la labor informativa y disuasoria, contribuyendo a reducir la conflictividad y a mejorar la percepción de seguridad tanto entre residentes como entre turistas.
El servicio de vigilancia ha contribuido a reducir de manera notable las incidencias relacionadas con la venta ambulante y otras actividades no autorizadas. En comparación con el año 2024, cuando se registraron 132 denuncias, el verano de 2025 esta cifra se redujo a 39, lo que supone una bajada del 70,4 por ciento.
Este descenso también se refleja en zonas especialmente sensibles como el Parc Natural de ses Salines, donde se pasó de 90 casos en 2024 a 13 en 2025, un descenso del 85,56 por ciento. En la playa des Arenals y Migjorn la reducción fue del 60,87 por ciento, mientras que en cala Saona alcanzó el 25 por ciento.
Con la puesta en marcha de estos servicios, el Consell Insular de Formentera continúa trabajando por ofrecer playas seguras, ordenadas y accesibles, reforzando la convivencia y la protección del entorno y del tejido económico local.