La Asociación Hotelera de Formentera ha expresado su rechazo frontal a la resolución de la Dirección General de Costas y Litoral del Govern balear que deniega la instalación de los servicios de playa de la isla para el periodo 2026-2029. El sector considera que la decisión supone un duro golpe para la economía local, afecta a contratos en vigor y pone en riesgo tanto empleo como la imagen turística de la isla.
En un comunicado, la patronal hotelera denuncia que la medida se ha adoptado «de forma unilateral» y sin diálogo previo con el sector ni con el Consell Insular de Formentera. Además, critica que la resolución llegue a pocas semanas del inicio de la temporada alta, con contrataciones ya realizadas y la actividad empresarial planificada.
Los hoteleros sostienen que el Govern ha aplicado la normativa de protección del litoral «en su versión más restrictiva», pese a que la regulación vigente data de 2013. A su juicio, cambiar ahora los criterios genera inseguridad jurídica y un importante perjuicio económico para empresarios y trabajadores vinculados a las concesiones de playa.
La Asociación Hotelera advierte también del impacto reputacional que puede sufrir Formentera como destino turístico internacional, especialmente en enclaves emblemáticos como ses Illetes. Consideran que la ausencia de servicios básicos en algunas playas puede afectar negativamente a la experiencia de los visitantes y deteriorar la imagen de excelencia turística construida durante décadas.
El comunicado subraya que detrás de cada concesión existen familias y trabajadores que dependen de la temporada turística para garantizar sus ingresos anuales. Por ello, el sector reclama que las administraciones asuman responsabilidades y habiliten mecanismos de compensación ante los daños ocasionados.
Asimismo, la patronal respalda las posibles acciones legales que puedan emprender los adjudicatarios afectados, al entender que existen contratos legítimos todavía vigentes. En este sentido, exige al Govern balear una revisión urgente de la resolución, así como una explicación pública sobre los criterios aplicados y su alcance en el resto del archipiélago.
La Asociación Hotelera también reclama una mayor implicación política del Consell Insular de Formentera y de su presidente en la defensa de los intereses económicos y turísticos de la isla frente al Ejecutivo autonómico.
Finalmente, el sector asegura que continuará reclamando responsabilidades y defendiendo los intereses de Formentera ante una decisión que considera «muy perjudicial» para la economía local y la estabilidad de numerosas familias.
Otras críticas
La Pimef también ha mostrado su «profunda preocupación» por la drástica reducción de servicios de playa prevista para la temporada 2026, una situación que, según advierte la patronal, afecta directamente a uno de los principales atractivos turísticos y de reconocimiento internacional de la isla.
La organización empresarial considera «difícil de entender» que las denegaciones de autorizaciones para la explotación de concesiones de hamacas se estén comunicando ya entrado el mes de mayo, sin margen suficiente para presentar alegaciones o recursos, pese a que la temporada turística comenzó oficialmente el 1 de mayo y muchos servicios deberían estar ya plenamente operativos.
Pimef alerta además del importante perjuicio económico que esta situación genera para las empresas concesionarias, que ya habían realizado contrataciones de personal, alquileres de vivienda y otras inversiones necesarias para afrontar la temporada alta. La patronal denuncia también retrasos en el replanteo técnico y en la delimitación de espacios adjudicados, lo que dificulta el inicio normal de la actividad.
Por su parte, Gent per Formentera (GxF) denuncia «la incompetencia del gobierno de Sa Unió para gestionar el litoral de Formentera», después de que en los últimos días se hayan acumulado «diferentes ejemplos de falta de previsión, dejadez y mala gestión en un ámbito esencial para la isla».
GxF considera «muy grave que, iniciada la temporada turística, Formentera sufra una reducción del 36 % de hamacas y sombrillas, continúe sin el balizamiento de las playas, mantenga embarcaciones de la migración abandonadas en el litoral y tenga inoperativas las rampas públicas de acceso al mar».