El Consell Insular de Formentera ha aprobado una autorización excepcional para el control de la población de palomas torcaces (Columba palumbus) con el objetivo de proteger los cultivos agrícolas de la isla ante el aumento de los daños registrados durante los últimos años.
La medida se adopta después de la petición formulada por la Cooperativa del Camp de Formentera y de los informes técnicos elaborados por los servicios de caza y pesca del Consell, que constatan una proliferación importante de esta especie cinegética y las graves afectaciones provocadas sobre explotaciones agrícolas, ganaderas y vitivinícolas de Formentera. Según el informe técnico, durante el año 2025, los daños ocasionados por las palomas torcaces llegaron «al extremo» y dejaron prácticamente sin cosecha varios cultivos de uva, olivos y otras producciones agrícolas de la isla.
La autorización excepcional estará vigente entre el 16 de mayo y el 23 de agosto de 2026 y permitirá actuar únicamente en días concretos —jueves, sábados y domingos— y en parcelas específicamente autorizadas e identificadas dentro de diferentes cotos de caza de Formentera, y se llevará a cabo con la colaboración de las asociaciones de cazadores de la isla, en coordinación con el servicio de caza del Consell Insular de Formentera. El horario de caza será de 7:30 horas a 11:30 horas y de 17:30 horas a 21:00 horas.
El control de población tendrá que llevarse a cabo de acuerdo con la legislación vigente, con limitaciones específicas y bajo supervisión técnica. Además, se prohíbe expresamente el uso de señuelos o sistemas de atracción de palomas torcaces y se fija la obligación de combinar estas actuaciones con otros métodos disuasivos no letales, como espantapájaros visuales o mecánicos.
La consellera de Igualdad, Participación Ciudadana y Sector Primario, Belén Palermo, ha señalado que «esta medida se impulsa con la voluntad de dar respuesta a una preocupación real del sector agrícola». Palermo ha remarcado que «se trata de una autorización excepcional, regulada y controlada técnicamente, que busca encontrar el equilibrio entre la protección de los cultivos y el respeto a la normativa ambiental y cinegética vigente». Los cotos autorizados tendrán que presentar una memoria final con las actuaciones realizadas y los resultados obtenidos una vez finalizado el periodo autorizado.