La Guardia Civil ha realizado una inspección en una finca rústica en la que se realizaban diversas actividades relacionadas con la reparación de motores eléctricos y bombas de agua.
El Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil en Illes Balears, procedía a finales del pasado mes de abril a realizar una inspección en una finca rústica con la intención de detectar posibles irregularidades, al tener conocimiento de que se estaban llevando a cabo actividades relacionadas con la reparación, principalmente de motores eléctricos y de bombas de agua.
Una vez en el lugar, los agentes observaron la gran acumulación de residuos, metales, herramientas, motores eléctricos y electrodomésticos, entre otros, y constataron la existencia de un taller– almacén donde se realizaban las actividades de reparación.
Como resultado de la inspección, se formularon un total de ocho actas de denuncias por las irregularidades observadas: tres de ellas por infracciones de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular (por la acumulación incontrolada de residuos y por la quema de los mismos); una denuncia por infracción de la Ley de Industria, al desarrollar una actividad industrial en instalaciones no adecuadas; dos por carecer de licencia de actividad; y otras dos por infracciones de la normativa urbanística, al ejercer una actividad en suelo rústico.
Vicentpor esa misma regla hay una colombiana que te pone labios y te hace liposucciones en la trastienda de una peluquería, mucho más económico que los ladrones de las clínicas estéticas, total, si sale algo mal siempre te puede dejar en la puerta de urgencias de can misses. Luego nos quejamos de economía sumergida, de que la gente cobra el paro y curra en negro, pero si somos nosotros mismos los que hacemos girar esa rueda, somos más tontos que los pelos del culo, que ven pasar la mierd* y no se apartan.