La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ha exigido este lunes «una reacción» al Gobierno de Pedro Sánchez tras la nueva avalancha de pateras sucedida este fin de semana. Una avalancha que se ha cebado con Formentera, isla a la que en tan solo 48 horas han llegado nueve embarcaciones procedentes de Argelia. El presidente de la isla, Óscar Portas, ha explicado que a bordo de estas embarcaciones han llegado 21 menores extranjeros no acompañados, que suben el listado de adolescentes tutelados por la institución hasta los 194.
Prohens ha recordado que en los primeros seis meses del año han llegado a Baleares más de 2.500 inmigrantes irregulares a bordo de estas embarcaciones. 1.500 han tenido como destino las islas de Ibiza y Formentera. La presidenta ha asegurado que esta situación está poniendo al límite a los cuerpos y fuerzas de seguridad «mientras el Gobierno de Sánchez ni está, ni se le espera».
«Seguimos exigiendo una reacción y una respuesta del Gobierno a la altura de la crisis a la que nos enfrentamos», ha dicho la presidenta autonómica en un mensaje publicado en X, «el PSOE ha abandonado Baleares a su suerte y ya no podemos más».
El presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, ha recordado cómo la Delegación del Gobierno, con el socialista Alfonso Rodríguez Badal al frente, ha rechazado la posibilidad de que la isla pueda utilizar para acoger de forma excepcional a los menores extranjeros la carpa instalada en el puerto de La Savina. Una carpa destinada a la atención de los adultos llegados en las pateras.
Portas ha advertido que el Consell carece de medios suficientes para atender a estos menores. De los 194 que tutela en estos momentos, 45 siguen en la isla, a pesar de que esta carece de recursos para ellos. «Tenemos la puerta cerrada del Gobierno de España», ha lamentado y ha añadido que el Consell ha habilitado espacios para estos menores «con colchones en el suelo» para dormir. Todo porque la Delegación del Gobierno «decide que donde hay camas (en la carpa de La Savina) no se pueden utilizar».
El presidente formenterés ha solicitado al Govern de Prohens «llegar allí donde no intervierne el Gobierno de España». Y espera que la Comunidad Autónoma responda: «Si el Govern no se implica más, llegaremos a colapsar. Soy optimista y quiero confiar en que el Govern no nos dejará tirados ni nos dejará caer como está haciendo el Gobierno de España».
La consellera insular de Bienestar Social de Ibiza, Carolina Escandell, ha explicado, por su parte, que este fin de semana han llegado a Ibiza seis menores a bordo de la misma embarcación. Escandell ha asegurado que en estos momentos «es raro» que en las pateras no vengan menores. Y ha recordado que esta situación ha provocado que los servicios de protección del menor insulares «estén muy tensionados».
Carolina Escandell ha recordado que atender a estos menores implica a diferentes conselleries porque se desconoce todo de ellos cuando llegan a la isla. El hecho de que cada vez sean más provoca que este cuidado sea «dificilísimo». «Estamos solos», ha recordado, «los atendemos porque tenemos la obligación legal y por humanidad. Humanitariamente, es una catástrofe. No sabemos cuántos no llegan pero hay un estudio que dice que el año pasado no llegaron 1.000 pateras que habían salido de Argelia. La lógica dice que están naufragadas. Es una catástrofe humanitaria tremenda».
La consellera también ha explicado que cuando llegaron las primeras pateras en 2019 el Consell tutelaba a 19 menores extranjeros. Hoy son 108. «Es ingobernable, no hay sistema de protección de menores que lo sostenga», ha advertido, «ni a nivel presupuestario, ni asistencial». Y ha asegurado que en la institución están «alarmados» ante un fenómeno migratorio que no deja de crecer.
De un modo similar se ha pronunciado el secretario regional del sindicato de la Policía Nacional Jupol en Baleares, Chechu Enrique. «La avalancha de pateras afecta sobre todo porque absorbe todos los efectivos de la Policía Nacional en Ibiza», ha denunciado, «en Mallorca, la jefatura provincial tiene cuatro veces más personal y le cuesta mucho asumir esta avalancha. En Ibiza es peor». Enrique lamenta que el Gobierno de Pedro Sánchez «mire hacia otro lado en lugar de responder».
«En Baleares en general», ha añadido, «hay un problema muy grande con la inmigración irregular. Y no ponen solución. Aquí, además, se suma el problema de la población flotante. Y las plantillas son insuficientes». Enrique también considera que da igual si estos inmigrantes se quedan o no en el archipiélago porque el problema está en «el trabajo policial que hay que hacer cuando llegan».
Al igual que Carolina Escandell, el responsable de Jupol en las Islas ha destacado también la «gran tragedia» que supone que muchas de las pateras de salen de Argelia no lleguen a tocar el archipiélago.
Tomás Quesada, del sindicato de la Guardia Civil Jucil, ha recordado, por su parte, que llevan tiempo denunciando la falta de medios materiales y humanos para afrontar el problema de la inmigración irregular en Ibiza y Formentera. «La ruta de Argelia está más que consolidada y eso lo demuestran ítems como que vienen personas de diferentes nacionalidades, mujeres y menores», ha explicado, «y, además, es una ruta que sigue en crecimiento. Lo más preocupante para nosotros a diario es la cantidad de recursos policiales que consume todo esto».
En el caso de Formentera, ha señalado el representante de Jucil, «apenas hay efectivos de la Guardia Civil y, cuando llega una patera, ha de dedicarse toda la plantilla a esto. Y a los refuerzos en el mar». La situación se agrava porque «ya no es un goteo sino auténticas oleadas». Quesada va más allá al señalar que estas avalanchas indican «la cantidad de gente que se acumula en Argelia para venir». Y añade: «Hay, además, un cambio de método porque hay varias embarcaciones a la vez en el mar y eso hace complicado detectarlas. Es imposible manejar estas oleadas y evitar que toquen tierra».
Desde Jucil exigen más medios para afrontar el problema porque «el fenómeno de las pateras es uno de los que más recursos consume». A esto suma la necesidad de que la Dirección General de la Guardia declare Baleares zona de especial singularidad para que los agentes «puedan tener beneficios e incentivos» y quieran venir al archipiélago.
«Habría que evitar en Argelia que salgan al mar y que pongan en peligro sus vidas», ha concluido, «evitar tener que recoger cadáveres como estamos haciendo. Es una gran tragedia».
Desde la Delegación del Gobierno, finalmente, han recordado que el Estado afronta esta crisis con diferentes recursos como pueden ser las propia fuerzas y cuerpos de seguridad o las carpas para la primera atención de los inmigrantes que legan en las pateras. También han recordado que el Gobierno central ha transferido a la Comunidad Autónoma 7,8 millones de euros para «ayudar en la gestión» de la competencia autonómica de la atención a los menores.
MarcosY el aeropuerto a rebentar de pasajeros