El Dicasterio de Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos ha confirmado y dado validez canónica a la decisión del obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas Prats, de designar a Santiago Apóstol (Sant Jaume) como patrón de la isla de Formentera. Esta resolución fue comunicada al prelado ibicenco por el cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio.
La aprobación se fundamenta en que el apóstol «es venerado con especial y constante culto por el clero y los fieles cristianos de la isla de Formentera». Mons. Ribas solicitó esta formalización basándose en el «deseo unánime de la comunidad» local para otorgar a esta figura los derechos y privilegios litúrgicos correspondientes, consolidando así una tradición arraigada durante siglos por la devoción popular.
Celebración y tradición histórica
Este sábado, 25 de julio, Formentera celebra la festividad de su patrón. La solemne misa tendrá lugar en la iglesia de Sant Francesc a las 20:00 horas, presidida por el propio obispo, Mons. Vicent Ribas Prats.
Resulta un hecho singular que ninguna de las parroquias de Formentera esté bajo la advocación de Sant Jaume, a pesar de ser el patrón por tradición. Según investigaciones del canónigo e historiador Joan Marí Cardona, esta devoción tiene sus raíces en la repoblación de la isla a finales del siglo XVII. Tras siglos de abandono debido a las incursiones piratas, la mayoría de los nuevos habitantes procedían del quartó de Santa Eulària, donde el nombre Jaume era extremadamente común —de hecho, la calle más céntrica de Santa Eulària lleva ese nombre desde el siglo XVIII—.
La abundancia de pobladores llamados Jaume y la visita de allegados de Santa Eulària hicieron que la celebración surgiera de forma espontánea. Marí Cardona ha señalado que, en 1726, la primera iglesia de Formentera podría haberse dedicado a Sant Jaume si no hubiera sido por la influencia de los jesuitas en Ibiza, quienes lograron que el templo se consagrara a San Francisco Javier y San Ignacio.
Cabe recordar que Jaume, derivado del latín Iacomus o Iacobum, es una de las formas con las que se identifica en España al apóstol Santiago, junto a las variantes de Santo Iago o San Jacobo.