Desde la Asociación Profesional Justicia Guardia Civil, Jucil, reconocieron ayer no sorprenderse tras conocer que el número de migrantes ilegales llegados a Baleares roza ya los datos de Canarias, registrando un 48 % del total de personas que entraron en España de manera irregular entre el 1 de enero y el pasado 15 de agosto, según datos de Interior. Además, se confirma que Formentera es la puerta de entrada a Europa de la gran mayoría de migrantes.
Según señalaron desde Jucil, estos datos son algo de lo que han estado avisando desde que comenzó el fenómeno migratorio. «Los números están ahí y todos los años la isla de Formentera es la que registra más llegadas. Eso está ahí y se puede comprobar fácilmente», aseguró Tomás Quesada.
Jucil no descartó que esta realidad se vea aumentada en Formentera por la proximidad con Argelia y las rutas de navegación elegidas por los patrones de las pateras, pero también por «la debilidad de la Guardia Civil en la isla», con un número de efectivos muy limitado en la isla.
La situación, insistieron, es preocupante durante todo el año puesto que los recursos del Instituto armado son insuficientes para atender correctamente al residente y se agrava en verano con el turismo y con la incesante llegada de migrantes.
«La presencia se refuerza con unos efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Mallorca, pero el número es simbólico», lamentó Jucil recordando que, en cuanto una patera llega, todos los efectivos se dedican a gestionar la incidencia.
«El problema es también la logística que hay que desplegar una vez se produce la llegada de la patera y no resulta nada fácil compaginar los trámites y toda la labor que se debe hacer con la atención al ciudadano y la gestión de delitos. Tristemente, va a seguir siendo así», explicó Quesada.
Desde la Asociación señalaron también las dificultades para cubrir las plazas de guardia civil que van saliendo en Formentera, principalmente por la falta de alojamiento.
«Hasta que no se invierta en infraestructuras o haya mayor colaboración entre instituciones para ofrecer una solución habitacional a los compañeros, esto no se va a solventar y se van a seguir consumiendo recursos de otras islas que suponen un coste económico importante. Este desplazamiento de efectivos de refuerzo a Formentera implica un gasto elevado y ese dinero deja de invertirse en mejorar las condiciones residenciales en la isla para poder aumentar la plantilla», concluyó.
Desde el Consell de Formentera, la consellera de Bienestar Social, Cristina Costa, señaló ayer que este año ya han llegado más de 2.500 migrantes a la isla y en la actualidad hay unos 226 menores tutelados por la institución insular.
El pasado fin de semana, eran 304 los menores tutelados por el Consell y, en este sentido, Costa explicó los motivos de la reducción de este número en cuestión de días. Todo se debe a los problemas con los que se encuentran para confirmar la edad de muchos jóvenes que llegan en patera. A modo de ejemplo, Costa recordó que, entre los días 11 y 20 de agosto, en un triaje inicial se creyó que habían llegado a la isla 28 menores, aunque finalmente se pudo confirmar que sólo ocho tenían menos de 18 años.
«Por eso entendemos que las fuerzas y cuerpos de seguridad necesitan más ayuda», afirmó.
La consellera sugirió reforzar las instalaciones y medios que en estos momentos se encuentran en Ibiza y que son necesarios para poder completar los triajes en 48 horas, algo que reclama el Consell.
Además, la institución exigió que, al asumir la tutela, se haya certificado ya que los migrantes son menores de edad. «Nos da igual que este triaje se haga en Formentera o en Ibiza, pero que se confirme que son menores cuando asumamos su cuidado. También pedimos que se hagan pruebas de enfermedades como la tuberculosis o la sarna comunes en los países de origen de los jóvenes», manifestó Costa.
La Delegación del Gobierno en Baleares explicó ayer que, en relación a las cifras de llegadas registradas hasta el 31 de agosto por Interior, ha habido una subida en Baleares del 1,7 %, lo que en términos absolutos es una diferencia de 82 personas en comparación con el año anterior.
Desde el Gobierno afirmaron así que se trata de una subida inferior a la que se registró el pasado ejercicio en relación a 2024. Entre enero y la primera quincena de agosto de 2025, llegaron unas 2.100 personas más que en los mismos meses de 2024, lo que representó un incremento del 78,6 %, según destacaron.
En cuanto a la costa peninsular del Levante español, se ha registrado un aumento muy superior en las llegadas irregulares por vía marítima: desde enero al 15 de agosto se han incrementado dichas llegadas en un 19,7 %.
Por tanto, estas fuentes consideraron que las cifras deben contextualizarse según la naturaleza del propio fenómeno: el flujo migratorio no es estable, ni en el tiempo ni geográficamente.
También destacaron que el Gobierno está respondiendo con los recursos necesarios a las características del flujo migratorio. Así lo hizo en su momento con una dotación global por valor de casi 11 millones de euros que se destinaron, entre otras cosas, a la ubicación en los puertos de Palma e Ibiza de infraestructuras de primera atención y pernoctación transitoria y de otra instalación en La Savina para la asistencia provisional de migrantes previa a su custodia policial, así como a la dotación para la atención humanitaria de Cruz Roja y a cuestiones de refuerzo de seguridad y vigilancia.