La isla de Formentera ha clausurado la temporada 2026 de regulación de la entrada y circulación de vehículos, un periodo en el que se han tramitado un total de 48.038 solicitudes. De estas, más de 40.000 autorizaciones concedidas, concretamente 40.988, mientras que 5.393 fueron denegadas y 1.657 quedaron sin finalizar o pendientes de documentación.
En lo que respecta a las autorizaciones puntuales para visitantes, se otorgaron 8.317 permisos para turismos y 1.287 para motocicletas. A estas cifras se suman 2.222 autorizaciones para turismos de residentes de Mallorca y Menorca, junto con 572 para motocicletas. Asimismo, se concedieron 652 autorizaciones para vehículos eléctricos y 2.336 para vehículos híbridos. Los residentes de Ibiza, por su parte, obtuvieron 6.282 autorizaciones para turismos y 1.223 para motocicletas durante esta temporada.
Una de las innovaciones de esta campaña ha sido la revisión, por primera vez, de ciertas autorizaciones de larga estancia con el fin de verificar su uso efectivo. Como resultado de estas comprobaciones, el Consell ha revocado 122 autorizaciones que correspondían a vehículos de residentes de Ibiza con permisos de 122 días y a vehículos vinculados a trabajadores de temporada. La revocación se produjo tras constatar que no habían circulado por la isla durante 15 días consecutivos, una medida que busca reforzar el control sobre las autorizaciones concedidas y evitar el mantenimiento de permisos de larga duración que, en la práctica, no se utilizan.
El fin de la temporada coincide con la celebración, este martes, de la Comisión General de Consells Insulares del Parlament de les Illes Balears. En este foro se ha abordado la nueva ley de regulación de la afluencia de vehículos de Mallorca y la modificación de la Ley de Reserva de Biosfera de Menorca, con el objetivo de permitir también la regulación de la entrada y circulación de vehículos en estas islas. En dicha comisión, la vicepresidenta primera y consellera de Movilidad y Medio Ambiente, Verónica Castelló, ha compartido la valiosa experiencia acumulada desde 2019, año en que Formentera se convirtió en la primera isla de las Baleares en implantar una regulación de estas características.
Desde su implementación, el límite de vehículos establecido por Formentera.eco ha evolucionado, pasando de los 12.450 vehículos iniciales a los 10.287 actuales. Esto representa una reducción de más de 2.000 vehículos aplicada específicamente a los vehículos de alquiler y a los de visitantes. Los estudios técnicos realizados a lo largo de estos años también evidencian una disminución de la intensidad media diaria del tráfico y una mejora significativa en el nivel de servicio en la mayoría de los tramos de la red viaria analizados.
Hacia una evolución del modelo Formentera.eco
La experiencia acumulada durante estas ocho temporadas permite al Consell plantear una nueva fase en el desarrollo de Formentera.eco. La institución sostiene que una regulación de esta índole no puede ser estática, sino que debe evaluarse permanentemente y adaptarse a la realidad y a las necesidades cambiantes de la isla. En este sentido, el Consell de Formentera presentará enmiendas durante la tramitación parlamentaria de la nueva ley de regulación de la afluencia de vehículos de Mallorca, con el propósito de modificar aspectos específicos de la Ley 7/2019 de sostenibilidad medioambiental y económica de Formentera. Estas propuestas se trabajarán con los grupos de la oposición, buscando alcanzar el máximo consenso posible sobre la futura evolución del modelo.
Entre las cuestiones que el Consell se propone modificar, destaca el tratamiento de los vehículos de los trabajadores que se desplazan a Formentera durante la temporada. Actualmente, estos vehículos se contabilizan dentro del contingente de vehículos visitantes. El Consell plantea que no estén sometidos a un techo específico, considerando la imperiosa necesidad de contar con trabajadores para garantizar los servicios y la actividad económica de la isla.
Una segunda línea de acción se centrará en concretar el régimen aplicable a las segundas residencias, estableciendo como criterio que cada propiedad o vivienda pueda disponer de la autorización para un único vehículo. Finalmente, el Consell desea evaluar un nuevo enfoque para los desplazamientos de residentes entre las Islas Baleares, estudiando la posibilidad de no establecer contingentes entre islas, siempre y cuando esta medida vaya acompañada de los mecanismos necesarios para evitar un incremento descontrolado del número de vehículos en Formentera.
Castelló ha subrayado que el punto de partida de esta nueva etapa es priorizar las necesidades de movilidad de los residentes y del personal esencial para asegurar los servicios de la isla. Al mismo tiempo, se mantendrán los instrumentos necesarios para controlar la presión vehicular y preservar el objetivo ambiental que dio origen a Formentera.eco.
La voz de los residentes en la toma de decisiones
Paralelamente, el Consell ha puesto en marcha una encuesta dirigida específicamente a los residentes de Formentera. El objetivo es conocer su percepción sobre Formentera.eco y la evolución de la movilidad en la isla. La consulta, que estará activa desde mañana y hasta el 15 de octubre, permitirá recabar información sobre aspectos como la percepción de saturación, la movilidad, el aparcamiento o el conocimiento y cumplimiento de la regulación.
La meta es que las decisiones sobre la próxima fase de Formentera.eco se tomen combinando la experiencia acumulada a lo largo de ocho temporadas, los datos y estudios técnicos, la percepción de los residentes y el máximo consenso político posible. Formentera ha compartido hoy esta experiencia con Mallorca y Menorca, transmitiendo un mensaje claro. «No existe una única fórmula aplicable a todas las islas, porque cada una tiene una realidad territorial y unas necesidades diferentes», ha señalado Castelló.
La consellera ha concluido que «después de ocho años tenemos más información, más experiencia y también nuevas necesidades. Formentera.eco debe continuar evolucionando para proteger la isla y dar respuesta a sus necesidades reales y a las de las personas que viven en ella».
Sobre los permisos para circular en Formentera,considero un grave error no poder anularlos una vez autorizados ya que hay gente que los solicita y no los utiliza lo que perjudica a otros que les gustaría viajar.