El Ayuntamiento de Eivissa quiere acabar este verano con el problema de la publicidad dinámica y está dispuesto a hacerlo con una solución salomónica, la de prohibir la actividad de los tiqueteros y limitar la actividad de las comparsas de las discotecas. Esta iniciativa ha sido anunciada durante el invierno a varias asociaciones de vecinos y el primer teniente de alcalde y concejal de Gobernación de la institución, Pedro Campillo, afirmó ayer que el decreto de prohibición ya está redactado y bastante pulido. Aún cabe la vuelta atrás, pero el Consistorio lo tiene bastante claro. Campillo reconoció que la experiencia del año pasado había sido muy mala ya que las discotecas habían incumplido de forma flagrante todos los acuerdos previos para limitar el número de tiqueteros y facilitar el control de su actividad y la posterior limpieza de las calles.
El alcalde Xico Tarrés y el propio Campillo se entrevistarán la próxima semana con el presidente de la Asociación de salas de fiestas en Balears, Pedro Vidal, al que informarán del malestar del equipo de gobierno por la falta de rigurosidad de las discotecas. Según el primer teniente de alcalde, el sector ha hecho llegar al Consistorio un par de propuestas para regular la actividad de los tiqueteros y aún es posible que se pueda llegar a un acuerdo. «Pero nos tienen que convencer con muchos argumentos, porque la verdad es que ya no nos fiamos», añadió el edil, que está convencido de que sería mejor ordenar la actividad en lugar de prohibirla si todas las partes se comprometieran a cumplir a rajatabla los acuerdos.
De momento, las asociaciones de vecinos del puerto de Eivissa y los barrios cercanos se han mostrado a favor de prohibir el reparto de flyers, que provoca mucha suciedad porque gran parte de las tarjetas de publicidad acaba tirada por el suelo o queda adherida a las baldosas de las aceras. El problema de los ruidos y los desórdenes que se producen durante el verano ha sido siempre una de las prioridades del equipo de gobierno del Pacte Progressista, que la próxima semana también tiene prevista una reunión con los mandos de la Policía Local de Eivissa. El objetivo es diseñar la campaña de este año contra los ruidos, que con toda probabilidad seguirá insistiendo en la obligatoriedad de instalar sonómetros en los locales con equipos de música.