El representante de los concesionarios de las autorizaciones temporales en la playas de Formentera, Bartolomé Escandell, explicó ayer tras la reunión mantenida con los responsables municipales «seguramente las autorizaciones serán para cuatro o cinco años. «Así en los siguientes años no tendremos tantos problemas de papeleos y burocracia para que nos den las concesiones», señaló.
En este sentido Escandell señaló que «se considerarán concesiones temporales porque al finalizar cada temporada habrá que desmontarlas pero serán concesiones porque el plazo de vigencia del permiso estará en unos cinco años aproximadamente». No obstante, Escandell remarcó que todo ello estará condicionado por Costas, que «cada año deberá ceder las concesiones o autorizaciones temporales a al Ayuntamiento y en caso contrario, el acuerdo quedaría automáticanmente anulado». Por este motivo, el pago no será conjunto de los cuatro o cinco años sino temporada a temporada, y «el incremento del canon que se pagará es del IPC más un 20% entendida esta subida como costes de balizamiento, de limpieza de playas y del plan de seguridad de playas».
El representante de los concesionarios ha señalado que «para ganar tiempo encima de la temporada seguramente se pondrán de acuerdo Costas y el ayuntamiento para que podamos empezar a montar y dar un servicio inmediato a los turistas que ya están empezando a llegar y que en breve serán muy numerosos». Esta medida se adopta para que no tengan que esperar todo el papeleo y luego iniciar el montaje: «Porque eso supondría un mes y medio y no tendríamos montadas las playas hasta mitad de mayo». Entre los 20 ó 25 días de burocracia más 15 ó 20 días de montaje «los primeros turistas que vinieran se encontrarían con playas sin servicios».