Los afectados por la falta de suministro de energía eléctrica debido al trazado Arrabal-Santa Agnés no descartan ejercer medidas legales y reclamaciones «contra aquellas entidades e instituciones que, con su actitud, han hecho posible esta situación», incluso a los propietarios de los terrenos que se han negado a dejar instalar el tendido eléctrico.
Los perjudicados, que rondan el millar, se reunieron ayer en un céntrico hotel de Eivissa donde expresaron, a través de un comunicado, «su gran malestar por la situación creada que puede repercutir gravemente en los intereses económicos de la isla, teniendo en cuenta la cercanía de la temporada turística».
Los asistentes a esta reunión decidieron adherirse «a la reclamación de la Conselleria d'Economia, Comerç i Industria del Govern para que ésta exija el incumplimiento de la expropiación de urgencia que solicitó GESA en julio de 2000, como continuación de una primera expropiación iniciada en mayo de 1990, cuya aplicación se ha visto dificultada por la negativa de unos propietarios a dejar instalar el tendido eléctrico». Los afectados por la falta de suministro eléctrico podrán firmar hoy el acta de adhesión de esta petición en las oficinas de Residencial Cala d'en Bou.
La compañía de suministro eléctrico GESA advirtió en su día que la aplicación de la Norma Territorial Cautelar establece una serie de medidas que impiden la renovación, mejora y ampliación de la actual red de Eivissa y Formentera. La moratoria afecta a la construcción de varias instalaciones necesarias para garantizar el suministro en varias zonas.