Dos años después de que se produjera la quema del archivo municipal de la Concejalía de Obras de Formentera, el caso no ha sido aún esclarecido. Las llamadas anónimas recibidas en el Ayuntamiento y en el teléfono de emergencias 112 alertando de que la noche del 30 al 31 de mayo Formentera iba a arde coincidieron sospechosamente con el segundo aniversario del incendio, claramente intencionado, de los documentos del archivo de Obras.
Si bien el anónimo no consumó su amenaza y la noche grande de Sant Ferran discurrió sin sobresaltos, la alarma creada sirvió para recordar a la población que se cumplían dos años de un acto vandálico del que nada se ha podido aclarar. El caso sigue sin cerrarse oficialmente, si bien ya no se practican nuevas diligencias para intentar averiguar la identidad del autor o autores del suceso.
Inicialmente, las primeras investigaciones las efectuó la Benemérita y la Policía Local de Formentera, pero en el transcurso del mismo 31 de mayo fue la Policía Judicial de la Guardia Civil de Eivissa la que tomó las riendas del asunto.
Tras seguir diversas líneas de investigación que se plantearon en el primer momento, todas y cada una de ellas acabó cerrándose porque no aportaban datos que permitieran dilucidar la autoría del incendio.
Ahora, si no se produce alguna revelación sorprendente, habrá que esperar el plazo legal preceptivo para cerrar el caso sin que se haya descubierto a los responsables.
Fuentes de la investigación consultadas por este rotativo afirman que el caso no se aclarará jamás porque el fuego se encargó de borrar todas las pistas.