La Ley del Comercio, uno de los proyectos más relevantes impulsados por el Govern, ya es una realidad. El pleno el Parlament aprobó ayer la Ley con los votos a favor del Pacte y con la abstención del PP a una parte del articulado. Otros artículos de la ley, en cambio, fueron votados en contra por los populares. La patronal del comercio acudió al Parlament para escuchar el debate.
El artículo que provocó las mayores discusiones fue la obligación que incluye la Ley de Comercio para que los establecimientos con más de tres empleados deban atender en catalán a los consumidores. Los partidos del Pacte prometieron que esta norma, que entrará en vigor en enero del 2003, se aplicaría «sin traumas ni imposiciones». Precisamente, el diputado del PP Gaspar Oliver cuestionó esta imposición que prevé la Ley de Comercio, aunque se mostró a favor de introducir el uso del catalán en los comercios. «Estamos en contra de un artículo que vaya por la vía de la imposición», planteó Gaspar Oliver.
El primer punto es el de derechos lingüísticos que señala que los establecimientos con más de tres empleados deberán poder atender en catalán al cliente que lo desee. Los carteles, excepto marcas estarán redactados al menos en catalán.
El segundo punto corresponde a los horarios de apertura. Cada comerciante podrá determinarlo entre las 07'00 horas y las 23'00 horas, siempre que no se superen las 72 horas semanales y las doce diarias. Este punto y el anterior no se aplicarán hasta 2003.