El pleno del Consell aprobó ayer modificar parcialmente el Plan de Ordenación de la Oferta Turística (POOT) para subsanar un error en su redacción que había dejado fuera de planeamiento la zona del paseo marítimo de la ciudad de Eivissa. La tramitación para corregir este error ha sido especialmente larga: fue detectado por el Ayuntamiento en febrero de 1999, pero hasta ayer no han podido ser modificadas tres simples líneas del texto, que hacían que no coincidieran las normas del POOT con los planos.
Durante la sesión, el conseller del grupo mixto, Joan Buades, insistió en que esta subsanación permitirá la construcción de un establecimiento de lujo en la zona. El conseller d'Urbanisme, Josep Marí Ribas, aseguró que en la Conselleria de la que es titular no ha entrado ningún proyecto al respecto: «O al menos yo no he visto ninguno», matizó.
Buades se refería a un ambicioso proyecto para alzar un establecimiento de cinco estrellas en lo que actualmente es el Casino de Eivissa. Será un complejo de lujo con forma de barco y con 250 habitaciones, 15 de ellas suites. También contará con un moderno casino, un restaurante de cinco tenedores, una piscina y una zona comercial en los bajos. Con un coste de alrededor de 3.000 millones de pesetas, podría estar listo en dos años y medio. El visto bueno a este proyecto podría provocar fricciones en el seno del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Eivissa, debido a la teórica oposición que podría plantear la verde Marta Roldán.
Por otra parte, el pleno también aprobó, por unanimidad, la adjudicación de las obras de construcción de un instituto en Sant Agustí que costará 825 millones de pesetas. Buades recordó la necesidad de prever ahora los institutos que necesitan las Pitiüses para el futuro, de manera que no se vuelva a repetir la historia y los alumnos no padezcan hacinamientos: el instituto aprobado tenía que haberse construido hace ocho años