Plazas de estacionamiento adaptadas, vados específicos, rampas, pasarelas sobre puntales, duchas adaptadas, caminos que permitan el paso de sillas de ruedas y senderos adecuados para el acceso de discapacitados. Estas son algunas de las medidas que presentó ayer en Palma el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, dentro de las actuaciones previstas para Balears por el Plan de Accesibilidad a las Playas, que cuenta con un presupuesto global de 4.094 millones de pesetas de los que 355'5 millones (un 8'6 por ciento) se destinarán a las Islas.
De esta cantidad, 175.190.000 pesetas serán para Eivissa y Formentera. 47 playas del litoral pitiuso se verán beneficiadas por esta inversión que será de 132.910.000 millones en 40 playas de Eivissa y de 42.280.000 millones para los arenales de Formentera.
Matas destacó que el proyecto de accesibilidad tiene como propósito «hacer que en nuestra costa no haya barreras». El ministro recordó que el acceso a las playas no debe ser «un privilegio para nadie», especialmente para las personas con movilidad reducida a las que va dirigida la iniciativa. Asimismo, resaltó que en la elaboración del plan se han tenido en cuenta las sugerencias de asociaciones de minusválidos, entre ellas ocho de Balears. En las islas, las actuaciones previstas se ejecutarán a lo largo de los próximos tres años (en diferentes fases según el grado de prioridad ) en 50 kilómetros de 96 playas.