Sevillana con deje y gracejo, rubia en su morenez adquirida tras una semana en Formentera, Trinidad Jiménez está considerada como una de las mentes más lúcidas del actual PSOE. Miembro de la ejecutiva socialista es la máxima responsable en temas relacionados con la política exterior.
-Dicen de Ud. que es la mano derecha de
Zapatero.
-No me gustan nada este tipo de afirmaciones porque somos un equipo
compacto, serio y cohesionado en el que no debe haber, y no hay,
protagonismos.
-De todas maneras se habla de Trinidad Jiménez como
futura ministra de Exteriores.
-Para ello lo primero que hay que hacer es ganar las elecciones
generales, y aún falta tiempo. Creo que vamos bastante bien
encaminados hacia ese objetivo, pero primero hay que ganar. Por
descontado que me gustaría desempeñar esa función y en este
sentido, José Luis Rodríguez Zapatero sabe que estoy en situación
de disponibilidad para ocuparme de aquello en lo que mejor pueda
hacer en favor del partido.
-Se comenta que es una experta en globalización. ¿Cómo
definiría ese fenómeno?
-Como la desaparición de las fronteras físicas, económicas, la
globalización es la construcción de un escenario global en el que
la rapidez de las comunicaciones hace que nada de lo que está
sucediendo en el mundo nos sea ajeno, incluso en un lugar tan
pequeño como Formentera. Por suerte o por desgracia, Formentera
está, ahora, cerca de todo. La globalización es un hecho, una
realidad a la que no podemos oponernos; se puede estar a favor en
contra de la globalización pero lo importante, ante un hecho como
éste, es manifestarse a favor o en contra de los efectos que
provoca la globalización. Si hay tantas manifestaciones contra la
globalización es porque hasta la fecha sólo hemos visto los efectos
negativos de la misma en aspectos financieros y económicos que,
debido a los movimientos especulativos de capital, han hecho que se
abra, aún más, la brecha entre ricos y pobres.
-¿Cuál es la postura de su partido?
-Queremos que se produzca una globalización, pero en la política y
no sólo en la economía, contra la pobreza, en favor de los derechos
humanos, de lucha contra la marginalidad, las epidemias, las
pandemias... y eso es posible, hemos de trabajar para construir
organizaciones internacionales que puedan enfrentar el fenómeno de
la globalización para ponerla al servicio de los seres humanos y
del desarrollo y no a favor del capital.
-¿Los pactos o coaliciones de izquierdas son la
solución?
Al PSOE siempre le gustaría gobernar en solitario y en mayoría,
pero aparte de esa voluntad o deseo, son experiencias positivas que
desde el partido se ven de forma muy favorable.