El cierre cautelar de las dos empresas de desguaces de Eivissa ordenado por la Conselleria balear de Medi Ambient 'congela' el reciclaje de los más de 3.200 vehículos que al año se retiran de la circulación, según los datos que aporta el Plan Director Sectorial de Residuos Urbanos de las Pitiüses. Ca na Negreta y Reciclajes Ibiza son las únicas industrias de la isla que hasta la orden del Govern se encargaban de prensar coches. En los últimos ocho meses, Reciclajes Ibiza ha convertido en chatarra más de 2.100 toneladas de automóviles.
El director general de Residuos, Nicolau Barceló, espera que la situación se solucione «en las próximas semanas», cuyo número no especificó, pero mientras tanto se corre el peligro de que por las calles y el campo se amontonen, además de los 3.200 vehículos, las más de 600 toneladas de neumáticos que se tiran anualmente.
Además, existe la posibilidad de que algunos talleres opten por verter a la red de saneamiento el aceite de motor usado, que también era recogido por esas dos empresas. Cada año, y según datos del Plan de Residuos, se generan más de 500 toneladas de lubricantes en Eivissa. Precisamente, Medi Ambient decidió el cierre después de detectar el vertido de aceite en las parcelas donde operan las dos empresas de desguace. También había registrado la quema periódica de los neumáticos que acumulaban, según explicó a este periódico Nicolau Barceló. A esas cifras hay que sumar la de electrodomésticos. De lavadoras, termos, frigoríficos y lavavajillas, entre otros aparatos, se tiran 1.347 toneladas cada año en la isla.
En el Plan de Residuos de las Pitiüses se da por supuesto que en Formentera el reciclaje de vehículos (160 al año), neumáticos (57 toneladas), baterías (12 toneladas anuales) y aceites (21 toneladas) se hace satisfactoriamente. En ese documento se advierte, no obstante, de la dificultad de implantar una industria de reciclaje: «El suelo industrial y de servicios disponible en Eivissa es muy escaso y su precio ha entrado en una dinámica especulativa que prácticamente imposibilita la implantación de industrias de reciclaje», se subraya en la memoria justificativa del Plan.