La petición de tarjetas sanitarias de inmigrantes se ha disparado este verano en Eivissa. Cada día se agolpa una docena de personas para pedir la tarjeta sanitaria en la oficina que se encuentra junto al centro de salud de Es Viver.
Un portavoz del Area de Salud de Eivissa y Formentera confirmó esta situación totalmente anormal frente a la registrada en otras épocas. «En estos meses, en relación a otros años, se han producido bastante peticiones. No es normal que venga tanta gente en verano. La gente pide la tarjeta sanitaria al final o a principio de temporada». Además, los trámites de solicitud de este documento, al que tienen derecho todos los ciudadanos, son más largos que en el caso de una simple renovación de la tarjeta. «La gente que viene son de países no comunitarios. Su tramitación es más lenta, porque han de realizar una pequeña entrevista», explicaron estas fuentes del Ib-Salut.
La creencia de que la isla de Eivissa es un lugar donde resulta fácil encontrar un trabajo ha disparado la llegada de extranjeros a las Pitiüses durante este último año. Animados por familiares o amigos, muchos inmigrantes, la mayoría de ellos no comunitarios, optan por trasladarse a Eivissa para ganarse la vida.
Según los datos facilitados por el Ib-Salut, de los 105.471 personas que disponen de la tarjeta sanitaria en las Pitiüses, 11.551 son de este origen. Además, hay que sumar a los 2.226 extranjeros que tienen en trámites la tarjeta sanitaria. De estos 2.226, 1.903 se trata de personas sin recursos, 294 son menores y 29 se trata de mujeres embarazadas. De los 11.551 extranjeros con tarjeta, 1.692 proceden de Marruecos; 1.481 son de Gran Bretaña e Irlanda; 1.109 , argentinos; 1.071 proceden de la República Federal de Alemania; 929 son de Ecuador; 747 son franceses, 535 italianos, 531 colombianos, 451 son filipinos y 244, uruguayos. También hay, en menor proporción, ciudadanos cubanos, chilenos, suizos, argelinos, brasileños, rumanos, chinos, dominicanos, peruanos, portugueses, búlgaros, rusos o ucranianos.