Los residentes en la Savina se quejan de la deficiente señalización horizontal del núcleo urbano y de la zona portuaria, con el consiguiente peligro que ello conlleva para los peatones y los automovilistas. Estas quejas también se repiten, con mayor énfasis si cabe, entre algunos sectores determinados como son los taxistas, los conductores de autobuses, los transportistas que cada día entran y salen por el puerto de la Savina, así como establecimientos de alquiler de vehículos o comerciantes ubicados en la Savina.
La queja básica se refiere a la mayoría de los pasos de peatones que se encuentran en un lamentable estado de conservación por falta de mantenimiento. El problema radica en que no todos los pasos son competencia del mismo organismo. Unos son del Ayuntamiento, otros de la Autoritat Portuària y alguno de Formentera Mar "a través del contrato de explotación del Edificio Boulevard que tiene suscrito con el ente".
En este último caso se trata del paso cebra que está situado justo antes de llegar al parking de la Savina y que está absolutamente despintado. Según explicaron a este rotativo responsables de Formentera Mar el paso cebra ha sido repintado en varias ocasiones pero la pintura no se fija bien y a las pocas semanas desaparece debido a que el asfalto de esa zona está sumamente deteriorado por el salitre. La empresa ha solicitado a la Autoritat Portuària la reposición del firme.
A pocos metros, en la glorieta que preside la torre de los vientos de la Savina, están señalizados tres pasos cebra gastados que se confunden con la señalización horizontal para vehículos.
El paseo de la Marina cuenta con cuatro pasos en poco más de 200 metros. Están bien colocados pero su estado de conservación, aun siendo el mejor de la zona, es bastante precario.